El Gobierno adjudicó AySA por US$340 millones y avanzó con su privatización
El Gobierno nacional de Javier Milei avanzó este jueves 8 de octubre con la privatización de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), después de seleccionar la propuesta económica del consorcio Rowing-Arcos-Transclor-PHX, que ofreció 340,2 millones de dólares por el 90% de las acciones de la compañía.
El grupo empresario, del que participa Mauricio Filiberti, superó la oferta presentada por el consorcio encabezado por Roggio, que había propuesto pagar 285 millones de dólares.
La operación representa una nueva etapa en el proceso de transferencia de empresas estatales al sector privado, aunque todavía resta completar la revisión final de la Comisión de Evaluación para formalizar la adjudicación definitiva.
La compañía presta servicios de distribución de agua potable y saneamiento cloacal en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y 26 municipios del conurbano bonaerense.
El contrato establece una concesión inicial de 30 años y compromisos de inversión destinados a mejorar la infraestructura, ampliar las redes y aumentar la cobertura de los servicios.
La oferta ganadora quedó por debajo de las expectativas del Gobierno
El resultado de la licitación se conoció después de la apertura de las propuestas económicas de los dos consorcios que habían superado las etapas anteriores del procedimiento.
La oferta de Rowing-Arcos-Transclor-PHX alcanzó los 340.200.000 dólares, mientras que la propuesta del Grupo Roggio fue de 285 millones.
La diferencia entre ambas ofertas fue de 55,2 millones de dólares, lo que permitió al consorcio encabezado por Rowing imponerse en la competencia económica.
Sin embargo, el monto seleccionado quedó por debajo de los 500 millones de dólares que pretendía obtener el Ministerio de Economía por la transferencia accionaria.
La operación comprende el 90% del capital de AySA, actualmente en manos del Estado nacional. El 10% restante continuará bajo el Programa de Propiedad Participada correspondiente a los trabajadores.
Además, los adjudicatarios deberán asumir una deuda de aproximadamente 70 millones de dólares que mantiene la compañía.
Quiénes integran el grupo empresario que se quedó con AySA
El consorcio seleccionado está integrado por cuatro empresas que participan en diferentes actividades relacionadas con infraestructura, servicios y operaciones de agua y saneamiento.
Rowing S.A. es una compañía argentina de ingeniería vinculada al empresario Walter Román, con experiencia en construcción y mantenimiento de infraestructura.
Transclor pertenece a Mauricio Filiberti, empresario relacionado con el suministro de productos químicos utilizados en procesos de potabilización.
La compañía de Filiberti ya mantenía vínculos comerciales con AySA como proveedora de insumos para el tratamiento del agua.
El tercer integrante es Arcos Saneamento e Participações S.A., empresa perteneciente al Grupo Equipav de Brasil, que tendrá a su cargo la operación técnica de la concesión.
El consorcio también incluye a PHX, un vehículo de inversión con sede en Países Bajos.
Las inversiones previstas para los próximos cinco años
Uno de los principales compromisos establecidos para la nueva concesionaria es la ejecución de un programa de inversiones destinado a mejorar los servicios de agua potable y cloacas.
El contrato contempla un Plan de Acción para el período 2027-2031 por 2,89 billones de pesos, calculados a valores de diciembre de 2025 y sin incluir IVA.
La distribución prevista comprende:
| Destino | Monto aproximado |
|---|---|
| Obras de infraestructura | $1,13 billones |
| Mantenimiento | $1,15 billones |
| Mejoras del sistema | $315.761 millones |
| Operación | $296.166 millones |
El programa tiene como objetivos ampliar las redes existentes, renovar instalaciones, mejorar la eficiencia operativa y sostener la prestación del servicio.
Por su parte, el consorcio ganador informó que asumirá compromisos contractuales de inversión por 1.940 millones de dólares durante los primeros cinco años y 15.040 millones de dólares a lo largo de los 30 años de concesión.
Estas cifras corresponden a compromisos futuros y no al monto que el grupo pagará por la adquisición de las acciones.
Cuáles son las metas de cobertura de agua potable y cloacas
El nuevo esquema de concesión establece objetivos concretos de expansión de los servicios.
Para 2031, el contrato prevé alcanzar una cobertura del 75,3% en agua potable y del 63,9% en redes cloacales.
Al finalizar el período inicial de 30 años, las metas mínimas deberán llegar al 90% de cobertura de agua potable y al 75% en saneamiento cloacal.
Estos objetivos forman parte de las obligaciones que deberá cumplir el operador privado durante la vigencia del contrato.
La concesionaria también tendrá que realizar tareas de mantenimiento y renovación de la infraestructura para garantizar la continuidad del servicio.
El Gobierno cuestionó la administración estatal de AySA
Al comunicar el avance del proceso de privatización, el Ministerio de Economía realizó una evaluación crítica de la administración de la empresa durante las últimas décadas.
El Gobierno afirmó que “AySA era un modelo de disfunción administrativa” y presentó diferentes indicadores relacionados con el funcionamiento de la compañía.
Según la información oficial, entre 2006 y 2023 la empresa recibió transferencias del Tesoro Nacional por más de 13.400 millones de dólares.
La administración nacional también señaló que aproximadamente un tercio del área concesionada todavía no cuenta con acceso a los servicios de agua potable y cloacas.
Entre los indicadores difundidos, mencionó que las pérdidas de agua no contabilizada se mantienen en el 42%, mientras que la morosidad aumentó del 4% al 16%.
Asimismo, el Ministerio de Economía indicó que los costos operativos registraron un incremento del 80%.
El Ejecutivo utilizó estos datos para fundamentar su decisión de transferir la operación al sector privado y establecer nuevas obligaciones contractuales de inversión.
La empresa brasileña Arcos tendrá a su cargo la operación técnica
Dentro de la estructura del consorcio, Arcos Saneamento e Participações S.A. fue designada como operadora técnica.
La compañía forma parte del Grupo Equipav de Brasil y desarrolla actividades vinculadas con la distribución de agua potable y el tratamiento de efluentes cloacales.
Según la información difundida, la empresa opera servicios de agua y saneamiento desde 2010.
Actualmente cuenta con aproximadamente 25.000 colaboradores y presta servicios a más de 39 millones de personas distribuidas en 15 estados y más de 890 municipios brasileños.
Su participación permitirá al consorcio incorporar experiencia operativa internacional al funcionamiento de AySA.
Qué ocurrirá con AySA después de la adjudicación
El resultado conocido este jueves constituye un avance en el proceso de privatización, pero todavía debe completarse la revisión correspondiente antes de la adjudicación definitiva.
Una vez finalizado ese procedimiento, el consorcio seleccionado deberá asumir las responsabilidades establecidas en el contrato.
Entre ellas se encuentran la operación de los servicios, el cumplimiento del programa de inversiones y las metas de expansión de las redes.
El nuevo operador tiene previsto asumir la gestión entre enero y febrero de 2027, de acuerdo con el cronograma contemplado para la transferencia.
El Estado nacional, por su parte, mantendrá las funciones de regulación, supervisión y control del servicio.
Una nueva etapa para una empresa que fue estatizada en 2006
AySA fue creada en 2006, durante la presidencia de Néstor Kirchner, después de la finalización de la concesión que estaba en manos de Aguas Argentinas.
Desde entonces, la compañía permaneció bajo control mayoritario del Estado nacional y tuvo a su cargo la prestación de los servicios de agua potable y saneamiento en gran parte del Área Metropolitana de Buenos Aires.
La decisión de privatizarla forma parte del programa de transformación de empresas públicas impulsado por el Gobierno de Javier Milei.
Con la selección de la oferta de 340,2 millones de dólares, el Ejecutivo dio un paso hacia la transferencia del control accionario de AySA a un operador privado.
La formalización definitiva de la adjudicación y el posterior traspaso operativo serán las próximas etapas del proceso, que contempla una concesión de 30 años y obligaciones de inversión para ampliar y mantener los servicios de agua potable y saneamiento.