Trump afirmó que Rusia perdió el control de su industria de diésel por la guerra con Ucrania
El presidente de Estados Unidos aseguró que numerosos complejos de refinación rusos fueron atacados y quedaron temporalmente fuera de servicio. Sus declaraciones se producen mientras crece la preocupación internacional por la escasez y el aumento del precio del diésel.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que Rusia “perdió el control” de su industria de diésel como consecuencia de la guerra con Ucrania y sostuvo que numerosos establecimientos de refinación quedaron fuera de servicio tras los ataques.
La declaración fue realizada por Trump en sus redes sociales, un día antes de su previsto encuentro con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
“Rusia lamentablemente perdió el control de su industria de petróleo diésel debido a su guerra con Ucrania”, afirmó el mandatario estadounidense. Trump agregó que una gran cantidad de refinerías fueron destruidas y permanecen, al menos temporalmente, fuera de funcionamiento.
Trump volvió a reclamar el final de la guerra
A partir de la situación energética, Trump volvió a reclamar el fin del conflicto entre Rusia y Ucrania. El presidente estadounidense calificó la guerra como un conflicto “ridículo e interminable” y sostuvo que sus consecuencias afectan al resto del mundo.
Según Trump, 25.000 personas mueren cada mes, en su mayoría militares. Esta cifra forma parte de su declaración y no fue presentada en el mensaje como una estimación acompañada de una metodología o fuente independiente.
Las declaraciones se producen mientras Washington busca avanzar en conversaciones vinculadas con un posible cese de los ataques contra infraestructura energética de ambos países.
Los ataques a las refinerías rusas
Ucrania ha realizado durante los últimos meses ataques con drones contra instalaciones energéticas y refinerías ubicadas dentro de territorio ruso. La campaña busca afectar la capacidad de refinación y el suministro de combustibles de Moscú.
Un análisis publicado por Reuters señala que la capacidad de refinación rusa se vio fuertemente afectada durante 2026. Según datos de la Agencia Internacional de Energía citados por la agencia, el procesamiento de crudo en las refinerías rusas cayó a 8,7 millones de barriles diarios en junio, unos 3,8 millones menos que un año antes.
La misma información señala que Rusia fue el año pasado uno de los principales exportadores mundiales de diésel y que las restricciones sobre sus exportaciones contribuyeron a reducir la disponibilidad internacional del combustible.
La escasez de diésel ya tiene impacto global
El problema excede las fronteras de Rusia y Ucrania. El mercado internacional atraviesa una etapa de fuerte tensión en el suministro de diésel, con inventarios reducidos y precios elevados.
Reuters informó este lunes que la escasez mundial podría prolongarse hasta 2027, debido a la combinación de los conflictos en Ucrania y Medio Oriente, el deterioro de las reservas y las interrupciones en distintas refinerías.
En Estados Unidos, el precio minorista del diésel superó recientemente los 6 dólares por galón, mientras que las existencias se encuentran en niveles particularmente bajos para esta época del año.
El escenario genera preocupación debido al papel que tiene el diésel en sectores como transporte, agricultura, industria, minería y logística, por lo que una menor disponibilidad puede trasladarse a los costos de numerosas actividades económicas.
Zelenski se reunirá con Trump
Las declaraciones de Trump se conocen horas antes de una nueva instancia diplomática con Zelenski. Ambos mandatarios tienen previsto encontrarse esta semana en Nueva York, donde uno de los temas centrales será la posibilidad de avanzar hacia una reducción de los ataques contra infraestructura energética.
Zelenski afirmó que una reunión presencial con Trump podría generar avances diplomáticos, aunque Ucrania sostiene que cualquier cese de ataques debe ser recíproco y verificable.
Mientras tanto, Rusia y Ucrania continúan intercambiando ataques contra objetivos energéticos. La situación mantiene bajo presión al mercado internacional de combustibles y agrega un componente económico a las negociaciones para intentar reducir la intensidad del conflicto.
Por ahora, la afirmación de Trump sobre que Rusia “perdió el control” de su industria de diésel debe entenderse como una caracterización realizada por el presidente estadounidense, aunque existen datos independientes que confirman una fuerte caída de la capacidad de refinación y de las exportaciones rusas de combustibles durante 2026.