Elecciones en Brasil: el voto femenino gana peso en la disputa entre Lula y Bolsonaro
A cinco días de las elecciones presidenciales, Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro llegan a la definición con diferencias estrechas en los sondeos. La última encuesta de Quaest muestra una brecha mayor entre las mujeres, un segmento que representa una porción decisiva del padrón y registra menores niveles de abstención.
Brasil ingresó en los últimos días de una elección presidencial marcada por una disputa ajustada entre el actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro. En ese escenario, el comportamiento del electorado femenino aparece como uno de los factores a observar de cara a una eventual segunda vuelta.
La última encuesta de Quaest mostró que Lula amplió su diferencia entre las mujeres. En una simulación de balotaje, el presidente pasó del 44% al 46% de intención de voto femenino, mientras que Bolsonaro permaneció en 37%. De esa manera, la diferencia numérica en ese segmento pasó de siete a nueve puntos porcentuales en una semana.
El relevamiento adquiere relevancia porque las mujeres representan una proporción mayoritaria del electorado brasileño y, además, registran niveles de abstención inferiores a los de los hombres.
La elección se realizará el próximo domingo y, si ninguno de los candidatos consigue superar el 50% de los votos válidos, Brasil deberá celebrar una segunda vuelta el 25 de octubre.
Lula amplió su diferencia entre las mujeres
La encuesta de Quaest mostró movimientos también en el escenario de primera vuelta.
Entre las mujeres, Lula pasó del 37% al 40%, mientras que Flávio Bolsonaro retrocedió del 32% al 29%.
La diferencia numérica entre ambos pasó así de cinco a 11 puntos porcentuales dentro de ese segmento.
Las variaciones individuales se encuentran en el límite de la margen de error de tres puntos porcentuales correspondiente al recorte femenino, por lo que los datos deben interpretarse dentro de ese rango estadístico.
Para una eventual segunda vuelta, Lula alcanza el 46% entre las mujeres y Bolsonaro el 37%.
El comportamiento de este sector contrasta con el escenario general de la elección, donde la distancia entre los dos principales candidatos es considerablemente menor.
Qué muestran las encuestas a cinco días de la elección
Según el relevamiento de Quaest citado por TN, Lula registra un 39% de intención de voto para la primera vuelta frente al 34% de Flávio Bolsonaro.
Los restantes candidatos no superan individualmente el 4%, mientras que los indecisos representan alrededor del 5%.
En una hipotética segunda vuelta, el mismo estudio coloca a Lula y Bolsonaro con 42% cada uno.
Otro relevamiento reciente, realizado por Datafolha, también muestra una competencia ajustada. Su encuesta publicada el 28 de septiembre ubica a Lula con 40% y a Bolsonaro con 36% para la primera vuelta.
Datafolha considera estrecha la diferencia entre ambos y también registra un escenario de empate técnico para una eventual segunda vuelta.
Los sondeos describen, por lo tanto, una elección abierta y con diferencias que varían según el instituto y el segmento analizado.
Por qué el electorado femenino tiene un peso particular
La cantidad de mujeres habilitadas para votar supera a la de hombres en aproximadamente nueve millones de personas.
A esa diferencia se agrega otro elemento: el nivel de participación electoral.
Las mujeres presentan una tasa de abstención inferior a la registrada entre los hombres, por lo que su peso efectivo sobre los votos emitidos puede resultar incluso superior al que representa su participación dentro del padrón.
Este escenario explica la atención que las campañas prestan al comportamiento del electorado femenino durante los últimos días antes de las elecciones.
En el caso de Lula, los sondeos muestran actualmente una intención de voto mayor entre las mujeres que entre los hombres.
Las medidas que Lula dirigió a sectores donde conserva mayor respaldo
Durante la etapa final de la campaña, Lula concentró parte de sus anuncios en sectores en los que registra mejores niveles de intención de voto, entre ellos las mujeres, las personas de menores ingresos, los mayores de 70 años y los habitantes del nordeste brasileño.
Entre las medidas anunciadas durante los últimos días estuvo la prohibición de las apuestas deportivas por internet.
La última encuesta de Quaest fue realizada entre el 24 y el 27 de septiembre, por lo que parte del trabajo de campo se desarrolló antes de que esa medida fuera anunciada el viernes 25.
El relevamiento fue encargado por el diario O Globo y TV Globo y entrevistó a 2.004 electores. Tiene un nivel de confianza del 95% y fue registrado ante la Justicia Electoral brasileña.
La disputa por los votos de los candidatos minoritarios
Lula y Bolsonaro concentran ampliamente la mayor parte de las intenciones de voto, pero ninguno aparece hasta el momento con el porcentaje necesario para asegurar la Presidencia en primera vuelta.
Esa situación aumentó la importancia de los electores que todavía respaldan a candidatos minoritarios.
Durante los últimos días, ambos sectores políticos intensificaron sus estrategias para captar parte de esos votos.
Los candidatos ubicados detrás de Lula y Bolsonaro registran porcentajes individuales considerablemente inferiores, aunque la suma de ese electorado puede adquirir importancia en una eventual segunda vuelta.
La reducción de los indecisos también limita el universo de votantes disponibles para modificar el escenario antes del domingo.
Una elección que también presenta fuertes diferencias regionales
Las encuestas muestran además comportamientos distintos según el territorio.
En San Pablo, el mayor distrito electoral del país, Datafolha registró recientemente a Flávio Bolsonaro con 38% frente al 33% de Lula en primera vuelta.
En Minas Gerais, en cambio, Lula aparece con 39% y Bolsonaro con 37%, una diferencia que se encuentra dentro del margen de error.
El presidente mantiene también niveles superiores de respaldo en sectores del nordeste brasileño.
Estas diferencias territoriales, sumadas a los distintos comportamientos según género, nivel de ingresos y otros segmentos del electorado, forman parte del escenario que las campañas observan durante los últimos días.
Brasil votará el domingo y un eventual balotaje será el 25 de octubre
La primera vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas se realizará este domingo.
Para evitar una segunda vuelta, un candidato deberá obtener más de la mitad de los votos válidos. Los últimos sondeos no muestran a ninguno de los principales postulantes alcanzando ese nivel.
En caso de ser necesario, el balotaje entre los dos candidatos más votados se celebrará el 25 de octubre.
A cinco días de las elecciones, las mediciones de Quaest y Datafolha muestran diferencias estrechas en el electorado general. Dentro de ese panorama, el voto femenino presenta una brecha mayor entre los dos principales candidatos, con mejores registros para Lula en las últimas mediciones.
El resultado dependerá finalmente de los votos emitidos el domingo. Los sondeos describen tendencias y preferencias registradas durante determinados períodos, pero no constituyen una predicción del resultado electoral.