El Gobierno cuestionó a ATE y negó falta de personal e insumos en el Garrahan
Desde el Ejecutivo nacional rechazaron las denuncias sindicales sobre desfinanciamiento, falta de trabajadores y problemas de infraestructura en el hospital pediátrico. Aseguraron que los salarios aumentaron más del 80% durante el último año y cuestionaron la representatividad del gremio que convocó a una protesta para este jueves.
El Gobierno nacional respondió a las denuncias de la Junta Interna de ATE del Hospital Garrahan y rechazó los cuestionamientos sobre las condiciones de funcionamiento del establecimiento pediátrico. Desde el Ejecutivo aseguraron que no existe un congelamiento en la incorporación de personal, defendieron las inversiones realizadas y acusaron a sectores sindicales de utilizar el conflicto hospitalario con fines políticos.
La respuesta oficial se conoció este miércoles 4 de noviembre, en la antesala de una convocatoria gremial prevista para el jueves 5 de noviembre, a las 13, frente a las instalaciones del hospital.
La protesta fue organizada por trabajadores nucleados en ATE, quienes denunciaron problemas relacionados con la dotación de personal, el estado de la infraestructura y la disponibilidad de medicamentos e insumos médicos.
Frente a esos cuestionamientos, fuentes del Gobierno defendieron la administración del establecimiento y sostuvieron que las medidas adoptadas permitieron mejorar la distribución de los recursos disponibles.
El Gobierno aseguró que los salarios aumentaron más del 80%
Uno de los principales argumentos utilizados por el Ejecutivo estuvo relacionado con la evolución salarial de los trabajadores del Garrahan.
Según indicaron fuentes oficiales, durante el último año las remuneraciones del personal registraron un incremento global superior al 80%.
Además, hicieron referencia a la recomposición salarial del 61% aplicada en noviembre de 2025, después de varios meses de conflicto entre los trabajadores y las autoridades.
Desde el Gobierno rechazaron que ese incremento haya sido consecuencia directa de las medidas de fuerza impulsadas por las organizaciones sindicales.
Por el contrario, atribuyeron la mejora a una reorganización administrativa y al “orden en las cuentas” implementado por la actual gestión.
Según la interpretación oficial, el saneamiento financiero permitió destinar recursos a salarios, obras de infraestructura y equipamiento médico.
La administración nacional sostuvo que esas decisiones estuvieron orientadas a mejorar las condiciones laborales y la atención de los pacientes pediátricos.
El Ejecutivo cuestionó la representación sindical de ATE
Otro de los aspectos abordados por las fuentes gubernamentales fue la representatividad de la Junta Interna de ATE dentro del Hospital Garrahan.
Desde el oficialismo señalaron que la organización sindical no constituye el gremio mayoritario entre los trabajadores del establecimiento.
Según las cifras mencionadas por el Gobierno, ATE cuenta con aproximadamente 380 afiliados, cantidad que representaría menos del 10% de la planta de personal.
A partir de esos números, las autoridades cuestionaron que la organización gremial presente sus reclamos como si representaran a la totalidad de los trabajadores.
También vincularon las protestas con el escenario político de cara al próximo año electoral.
Estas afirmaciones forman parte de la posición expresada por el Ejecutivo frente al conflicto y fueron rechazadas desde la representación sindical, que sostiene sus reclamos por las condiciones laborales y asistenciales