Brasil llega a las elecciones con Lula primero y un balotaje abierto ante Bolsonaro
A pocos días de las elecciones presidenciales del 4 de octubre, Luiz Inácio Lula da Silva encabeza las principales mediciones de intención de voto para la primera vuelta. Sin embargo, los sondeos muestran una competencia mucho más ajustada frente a Flávio Bolsonaro en un eventual balotaje, previsto para el 25 de octubre si ningún candidato supera la mitad de los votos válidos.
Brasil entró en la recta final hacia unas elecciones presidenciales marcadas por la polarización. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva aparece al frente de las principales encuestas para la primera vuelta del próximo domingo 4 de octubre, mientras el senador Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL) e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, se mantiene como su principal adversario.
Las últimas mediciones muestran dos escenarios diferentes. Lula conserva una ventaja para la primera instancia electoral, pero esa diferencia prácticamente desaparece cuando los encuestadores preguntan por una eventual segunda vuelta entre los dos principales candidatos.
Si ninguno obtiene más del 50% de los votos válidos el domingo, los dos candidatos más votados deberán enfrentarse nuevamente el 25 de octubre.
Lula llega adelante a la primera vuelta
Una encuesta de Quaest divulgada el lunes 28 de septiembre ubicó a Lula con el 39% de la intención de voto, frente al 34% de Flávio Bolsonaro.
La diferencia entre ambos fue así de cinco puntos porcentuales cuando restaba menos de una semana para las elecciones.
El mismo estudio mostró que la cantidad de votantes que todavía se declara indecisa se redujo al 5%, un dato que adquiere importancia durante los últimos días de campaña.
La primera vuelta contará con 13 candidatos, aunque las diferentes encuestas colocan a Lula y Bolsonaro claramente por delante del resto.
El escenario cambia ante un posible balotaje
La distancia observada en primera vuelta se reduce cuando los estudios proyectan un enfrentamiento directo entre Lula y Flávio Bolsonaro.
Quaest ubicó a ambos con 42% en una simulación de segunda vuelta.
Otra medición, realizada por AtlasIntel/Bloomberg y difundida el martes 29 de septiembre, mostró una diferencia de apenas una décima: 47,7% para Flávio Bolsonaro y 47,6% para Lula.
La distancia está dentro del margen de error del estudio y, por lo tanto, representa estadísticamente un empate.
Datafolha también registró una competencia estrecha. Su medición difundida el 24 de septiembre colocó a Lula con 47% y a Bolsonaro con 45% en un eventual balotaje.
Las diferencias entre las cifras responden a que se trata de encuestas diferentes, realizadas con metodologías y trabajos de campo propios. En conjunto, muestran una primera vuelta con Lula adelante y escenarios de segunda vuelta ajustados, sin que corresponda trasladar esos sondeos a una predicción del resultado electoral.
Flávio Bolsonaro, el candidato elegido para continuar el proyecto de su padre
Flávio Bolsonaro llegó a las elecciones como candidato del Partido Liberal, fuerza liderada por su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.
Su candidatura fue oficializada durante la convención partidaria realizada el 25 de julio en San Pablo.
“Flávio fue escogido por su padre para dar continuidad al proyecto que ya funcionó”, manifestó entonces el presidente del PL, Valdemar Costa Neto.
El senador construyó buena parte de su campaña alrededor de la figura política de Jair Bolsonaro.
El expresidente continúa conservando influencia entre sectores conservadores brasileños pese a su condena relacionada con el intento de revertir el resultado de las elecciones de 2022.
Lula busca un cuarto mandato presidencial
Del otro lado se encuentra Lula, quien busca alcanzar su cuarto mandato no consecutivo como presidente de Brasil.
El dirigente del Partido de los Trabajadores gobernó entre 2003 y 2010 y regresó a la Presidencia en enero de 2023 después de derrotar a Jair Bolsonaro en las elecciones de 2022.
Su campaña de 2026 llega atravesada por diferentes variables económicas y sociales.
Reuters señala que durante su actual administración se registraron mejoras en indicadores como desigualdad y desempleo, mientras persisten preocupaciones entre los votantes vinculadas con el costo de vida, el endeudamiento de los hogares y la inseguridad.
Economía, deudas y seguridad entraron en la campaña
En las últimas semanas, Lula anunció medidas destinadas a responder a algunos de esos reclamos.
El 25 de septiembre anunció la prohibición de las apuestas online y presentó un nuevo programa para aliviar el endeudamiento de los hogares.
La medida sobre las apuestas comenzó a regir mediante una disposición ejecutiva, aunque necesita la aprobación del Congreso dentro de los 120 días para mantenerse vigente.
El programa relacionado con las deudas contempla la posibilidad de comprar y reestructurar hasta 150.000 millones de reales en obligaciones familiares, mediante un presupuesto de 15.000 millones de reales.
Flávio Bolsonaro cuestionó la decisión y la vinculó con el contexto electoral.
La seguridad también aparece entre las preocupaciones de los votantes. Bolsonaro propuso, entre otras medidas, construir cinco cárceles de máxima seguridad inspiradas en el modelo utilizado por el gobierno de Nayib Bukele en El Salvador