Brasil llega a la elección presidencial con Lula y Flávio Bolsonaro casi empatados
A una semana de la primera vuelta, Lula da Silva lidera la intención de voto con 40% frente al 36% de Flávio Bolsonaro. En un eventual balotaje, la diferencia entre ambos se reduce a dos puntos, según Datafolha.
Buenos Aires, 26 septiembre (NA) — A una semana de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil, prevista para el próximo 4 de octubre, la campaña ingresó en su tramo decisivo sin un favorito contundente. El mandatario Luiz Inácio Lula da Silva encabeza las encuestas, aunque la distancia con el senador Flávio Bolsonaro se redujo en los últimos meses. El escenario también aparece abierto ante un eventual balotaje, fijado para el 25 de octubre.
En esa instancia, un sondeo de Datafolha registra una diferencia de apenas dos puntos entre los principales candidatos. ## La intención de voto para la primera vuelta Según la última encuesta de la consultora, Lula, candidato del Partido de los Trabajadores (PT), de 80 años y en busca de un cuarto mandato, reúne el 40% de la intención de voto para el primer turno. Flávio Bolsonaro, representante del Partido Liberal (PL), de 45 años e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, alcanza el 36%. El resto de las preferencias se distribuye entre Augusto Cury, con 5%; Ronaldo Caiado, con 4%; Renan Santos, con 3%; Romeu Zema, con 1%; y Samara Martins, también con 1%.
Además, el sondeo registra un 5% de votos en blanco o nulos y un 2% de indecisos. Con un margen de error de dos puntos porcentuales, la posibilidad de una definición en primera vuelta resulta poco probable, ya que ninguno de los postulantes se acerca al 50% de los votos válidos. ## La paridad ante un eventual balotaje En el escenario de una segunda vuelta, Datafolha ubica a Lula con el 47% de la intención de voto y a Flávio Bolsonaro con el 45%. La diferencia de dos puntos configura un virtual empate técnico entre ambos candidatos. ## Las estrategias de campaña y los apoyos electorales En los últimos días, los dos comandos de campaña concentraron sus estrategias en atraer a los electores indecisos y sostener el respaldo en franjas socioeconómicas clave.
Desde el oficialismo, el Gobierno dictó la prohibición de las apuestas deportivas y los casinos en línea, relanzó el programa de renegociación de deudas "Desenrola" y aplicó un reajuste del 15% en el subsidio Bolsa Família. Las medidas apuntan a recuperar terreno entre las mujeres de menores ingresos y a consolidar el apoyo en la región del Nordeste, donde Lula se impone por 55% frente al 25% de su principal rival. Flávio Bolsonaro, quien asumió la representación de la derecha tras la inhabilitación y condena de su padre, recortó distancias con un discurso centrado en la inflación, la seguridad y el costo de vida.
El candidato del PL mantiene ventaja en los principales distritos electorales del Sudeste, entre ellos San Pablo y Río de Janeiro. También registra mayor apoyo entre el electorado evangélico, con un 47% frente al 27% del actual presidente, y entre los sectores de ingresos medios y altos. ## La campaña en redes y el último debate La disputa se extendió al terreno digital, con redes orgánicas de voluntarios en redes sociales y sistemas de mensajería para influir en los electores que todavía no definieron su voto. En el oficialismo, la iniciativa se denomina "Portavoces de Lula" y, en la oposición, "Direita Já".
De no mediar cambios de agenda, el último cruce entre los candidatos antes de los comicios podría producirse el próximo jueves, durante el debate televisivo que emitirá la cadena TV Globo.