Tras la licitación de deuda, el mercado mira las tasas, la inflación y el dólar
El Tesoro renovó el 136% de los vencimientos de la semana y recaudó $6,6 billones. Los inversores siguen de cerca el impacto que tendrá la absorción de pesos sobre las tasas de interés, la liquidez del sistema y la demanda de dólares.
El mercado financiero comenzó a analizar las consecuencias de la última licitación de deuda realizada por el Ministerio de Economía, luego de que el Tesoro consiguiera renovar el 136% de los vencimientos previstos para esta semana.
La operación permitió recaudar $6,6 billones, frente a compromisos que alcanzaban aproximadamente los $4,85 billones.
La diferencia implica una absorción neta de pesos y abrió interrogantes entre los inversores sobre la evolución de las tasas de interés de corto plazo, la cantidad de dinero disponible en el sistema y el eventual impacto sobre el dólar y la inflación.
El Tesoro absorbió más pesos de los que necesitaba para pagar vencimientos
El Ministerio de Economía recibirá este viernes los $6,6 billones obtenidos en la colocación de deuda.
Como los vencimientos de la semana eran de alrededor de $4,85 billones, la renovación alcanzó el 136%.
En términos iniciales, la operación implica retirar del mercado aproximadamente $1,7 billones adicionales.
Daniel Chodos, jefe de Research y socio de Dhalmore Capital, consideró que el efecto debería ser limitado debido al tamaño de la licitación.
“Si bien el rollover fue elevado, se trató de una licitación pequeña. La absorción neta de liquidez será de aproximadamente $1,7 billones, por lo que su impacto debería ser acotado. De todas maneras, habrá que observar cómo responden las tasas cortas durante los próximos días”, explicó.
Qué puede ocurrir con las tasas de interés
Uno de los principales puntos de atención será precisamente la reacción de las tasas.
Cuando el Tesoro absorbe pesos mediante una licitación, disminuye la liquidez disponible en el sistema financiero.
Una menor cantidad de pesos puede ejercer presión alcista sobre las tasas de interés de corto plazo, aunque el efecto dependerá de otros movimientos oficiales que puedan haberse realizado en simultáneo.
Por ese motivo, los operadores estarán atentos a la evolución de los rendimientos durante los próximos días.
La magnitud real de la contracción monetaria todavía no está completamente definida.
El mercado analiza una posible intervención del Banco Central
Después de la licitación comenzaron a circular versiones sobre eventuales operaciones realizadas por el Banco Central de la República Argentina (BCRA).
Según indicaron desde PPI, el BCRA habría comprado Letras Capitalizables, conocidas como Lecap, por alrededor de $1 billón durante la misma rueda en la que el Tesoro realizó la colocación.
La información todavía deberá ser confirmada mediante los datos monetarios oficiales.
“De confirmarse, estas operaciones compensarían una parte importante de la absorción prevista. Aunque los datos monetarios recién permitirían corroborarlo el lunes”, señalaron desde PPI.
La entidad agregó que, de haberse concretado esas operaciones, el equipo económico habría realizado una suerte de intercambio entre el mercado primario y el secundario, retirando títulos de corto plazo y colocando deuda con vencimientos más extensos.
La liquidez final todavía está bajo análisis
Desde Max Capital también señalaron que el efecto definitivo dependerá de otras intervenciones que puedan haberse producido.
“El impacto neto sobre la liquidez del sistema dependerá de si se realizaron otras operaciones, algo que debería quedar más claro en los próximos días”, indicaron.
Outlier coincidió en que una eventual compra oficial de Lecap reduciría el impacto monetario generado inicialmente por el elevado nivel de renovación.
Según esa consultora, de confirmarse esas operaciones, “el efecto sobre la liquidez del sistema sería aún menor a lo que sugiere el roll over anunciado por Ministerio de Economía”.
Por qué el Gobierno busca controlar la cantidad de pesos
El manejo de la liquidez forma parte de uno de los ejes centrales de la política económica oficial.
El Banco Central inyecta pesos cada vez que compra dólares en el mercado.
Por ese motivo, el equipo económico busca equilibrar esas compras con la cantidad de moneda local demandada por la economía.
El objetivo es evitar que quede un excedente de pesos que pueda trasladarse hacia la compra de divisas o generar mayores presiones sobre los precios.
En ese esquema, una mayor cantidad de dinero circulando sin una demanda equivalente podría alimentar tanto la inflación como el tipo de cambio.
Octubre mantiene una política de liquidez más estricta
Los analistas consideran que las posibles operaciones oficiales serían una señal de que el Gobierno pretende mantener durante octubre una administración estricta de los pesos disponibles.
Ese comportamiento sería similar al registrado durante septiembre.
La situación contrasta con agosto, cuando el sector público nacional tuvo una posición más expansiva en términos monetarios y no retiró la totalidad de los pesos emitidos a partir de las compras de dólares realizadas por el Banco Central.
La política actual apunta a encontrar un equilibrio entre la acumulación de reservas y el control de la cantidad de dinero en circulación.
Dólar e inflación, las variables que sigue el mercado
La atención de los inversores estará concentrada ahora en tres indicadores principales: tasas de interés, dólar e inflación.
Si la absorción de pesos resulta elevada, podría reducirse la cantidad de moneda disponible para demandar dólares.
Al mismo tiempo, una menor liquidez puede generar movimientos en las tasas de interés.
En cambio, si finalmente se confirma que el Banco Central realizó operaciones destinadas a compensar parte de esa absorción, el efecto sobre el mercado monetario sería menor.
Por ese motivo, los próximos datos oficiales serán relevantes para determinar cuál fue el resultado neto de la licitación sobre la cantidad de pesos.
El mercado espera nuevas señales
La licitación permitió al Tesoro cubrir ampliamente los vencimientos semanales y conseguir recursos adicionales.
Sin embargo, el resultado abrió una nueva etapa de análisis sobre cómo se administrará esa absorción monetaria.
Los inversores buscarán determinar si las tasas de corto plazo reaccionan al alza, si el Banco Central efectivamente compensó parte de la contracción mediante compras de Lecap y cómo evoluciona la demanda de dólares.
La respuesta a esas variables permitirá establecer si la estrategia oficial consigue mantener controlada la liquidez sin generar movimientos bruscos en el mercado financiero.