Reino Unido quedó sin su único rompehielos de patrulla en el Atlántico Sur
El HMS Protector sufrió un doble fallo de motor cuando se alejaba del Reino Unido y debió ser remolcado hasta Devonport. La Armada británica evaluará si puede repararlo y, si el daño resulta irreversible, no tendría un reemplazo disponible hasta 2030.
La Armada del Reino Unido quedó temporalmente sin su único rompehielos destinado a tareas de patrulla en el Atlántico Sur después de que el HMS Protector sufriera una avería mecánica en alta mar y tuviera que ser remolcado nuevamente hacia territorio británico.
El buque presentó un doble fallo de motor mientras se alejaba del Reino Unido y fue trasladado de regreso a Devonport, en Plymouth, donde la Marina Real deberá determinar ahora el alcance de los daños y establecer si la nave puede ser reparada.
La situación generó preocupación en sectores militares británicos debido a que el HMS Protector era la nave utilizada habitualmente para patrullar aguas del Atlántico Sur y brindar apoyo a las islas Malvinas.
Un doble fallo de motor dejó al buque fuera de servicio
El incidente ocurrió cuando el HMS Protector se alejaba del Reino Unido.
Según la información publicada por The Telegraph y reproducida por Noticias Argentinas, el rompehielos sufrió dos fallos de motor que impidieron que continuara navegando por sus propios medios.
Ante esa situación, fue necesario remolcarlo de regreso a Devonport.
La Armada británica deberá realizar ahora una evaluación técnica para determinar qué provocó la avería, cuál es el nivel de daño y si existe posibilidad de recuperar operativamente la embarcación.
Mientras ese análisis se lleva adelante, Reino Unido quedó sin el buque que utilizaba específicamente para tareas de patrullaje en aguas heladas del Atlántico Sur.
El HMS Protector cumplía tareas en el Atlántico Sur
El HMS Protector tenía entre sus funciones habituales patrullar el Atlántico Sur.
La nave prestaba además servicios de apoyo vinculados con las islas Malvinas, por lo que su salida de operación afecta una capacidad específica de la Marina Real británica en esa región.
La situación adquirió relevancia estratégica precisamente por el área en la que operaba el buque y por la inexistencia de un reemplazo inmediato en caso de que finalmente no pueda ser reparado.
Un militar británico vinculó el episodio con Malvinas
La avería generó reacciones dentro del ámbito militar británico.
El comandante Tom Sharpe, quien estuvo al frente del HMS Endurance, antecesor del HMS Protector, cuestionó el momento en que Reino Unido perdió esa capacidad operativa.
“Retirar nuestra capacidad de patrulla en aguas heladas del Atlántico Sur —en un momento de renovada retórica belicista argentina respecto a las Malvinas y sus recursos, y mientras aumenta la disputa por el extremo norte del globo— resulta inoportuno”, afirmó Sharpe.
La declaración refleja la preocupación de determinados sectores militares británicos por la ausencia temporal de una embarcación especializada en una región que Londres considera estratégica.
Si no puede repararse, no habría reemplazo hasta 2030
Otro de los aspectos centrales del episodio es la falta de una alternativa inmediata.
Según la información publicada por The Telegraph, si los daños sufridos por el HMS Protector fueran de una magnitud que impidiera su reparación, Reino Unido no dispondría de un rompehielos sustituto hasta 2030.
Ese escenario extendería durante varios años la pérdida de una capacidad naval específicamente diseñada para operar en aguas heladas.
Por ahora, la prioridad de la Marina Real será determinar si la embarcación puede regresar al servicio después de ser sometida a reparaciones.
Investigan si hubo fallas de mantenimiento
Las causas del doble fallo de motor todavía deberán determinarse mediante las evaluaciones técnicas correspondientes.
Sin embargo, The Telegraph indicó que la avería podría estar relacionada con deficiencias de mantenimiento.
Una fuente de la Marina británica describió al HMS Protector como “una capacidad realmente importante, no solo para la Armada Real, sino para la nación”.
Otra fuente consultada calificó lo sucedido como un “fallo catastrófico”.
Las expresiones muestran la dimensión que algunos sectores internos le asignan a la salida de servicio del rompehielos.
Qué función cumple un rompehielos como el HMS Protector
La importancia del HMS Protector está relacionada principalmente con su capacidad para operar en regiones donde las condiciones marítimas y climáticas exigen embarcaciones especialmente preparadas.
En el caso británico, la nave era utilizada para el patrullaje del Atlántico Sur y para operaciones de apoyo en torno a las islas Malvinas.
Su pérdida temporal no implica que Reino Unido haya quedado sin presencia naval en el Atlántico Sur, pero sí supone la ausencia de su único rompehielos destinado específicamente a ese tipo de tareas.
La diferencia resulta importante porque se trata de una capacidad especializada y no simplemente de una unidad convencional de superficie.
Otro problema para la flota británica
El incidente se produce además en un contexto de dificultades operativas dentro de la Marina Real.
En junio, The Telegraph había informado que la totalidad de la flota británica de submarinos de ataque de propulsión nuclear se encontraba inmovilizada mientras esperaba tareas de mantenimiento y reparación.
De acuerdo con aquella información, Reino Unido no contaba entonces con submarinos de ataque disponibles para ser desplegados.
La avería del HMS Protector agrega ahora otro inconveniente relacionado con mantenimiento y disponibilidad de unidades dentro de la flota británica.
La reparación definirá el futuro inmediato del HMS Protector
La evaluación que realicen los técnicos de la Marina Real será determinante para establecer cuánto tiempo permanecerá fuera de servicio el rompehielos.
Si la nave puede ser reparada, Reino Unido podría recuperar su capacidad especializada de patrullaje en el Atlántico Sur una vez completados los trabajos.
El escenario sería diferente si los daños fueran irreversibles.
En ese caso, la ausencia de un reemplazo antes de 2030 abriría un período prolongado sin una embarcación equivalente destinada específicamente a patrullar aguas heladas de esa región.
Por el momento, el HMS Protector permanece fuera de servicio y Reino Unido espera el resultado de los análisis técnicos para determinar si podrá recuperar a corto plazo una de sus capacidades navales específicas en el Atlántico Sur.