Más de 57.000 empresas ya están en mora de pagos, según un informe
fconti49@gmail.com septiembre 19, 2026 0
El número de empresas en estado de mora subió un 18,7% entre enero y julio de 2026, según el Sistema de Evaluación de Riesgo Financiero (Índice SERF) elaborado por Fidelitas. El indicador cayó 6,9 puntos en agosto, hasta los 38,3, y hoy se encuentra en zona de “Riesgo Elevado”, confirmando un escenario de mayor exigencia para el ejercicio empresario.
La actividad industrial, el crédito y la morosidad configuran un escenario cada vez más exigente para las empresas y sus cadenas de valor. “La estabilización de algunas variables macroeconómicas todavía no logra traducirse en una mejora generalizada de las condiciones en las que operan las empresas. La principal fragilidad continúa concentrada en el frente crediticio”, explicó Félix El Idd, CEO de Fidelitas.
La industria acelera su caída
Uno de los principales factores detrás del deterioro es el comportamiento de la actividad manufacturera. La producción industrial cayó 4,9% interanual en julio y acumuló una contracción de 2,6% entre enero y julio de 2026. Doce de las dieciséis divisiones manufactureras registraron descensos interanuales.
Los mayores retrocesos se concentraron en bienes durables y de capital: maquinaria y equipo se contrajo 26,7% (con una caída de 46,6% en maquinaria agropecuaria) y otros equipos, aparatos e instrumentos retrocedieron 31,4%. Solo cuatro divisiones mostraron crecimiento: refinación de petróleo (8,1%), madera y papel (7,1%), metálicas básicas (1,6%) y otro equipo de transporte (2,6%).
Más empresas en aprietos
Actualmente se registran 57.045 empresas en situación irregular, casi el 12% de las aproximadamente 480.000 empresas activas, lo que representa un incremento interanual de 56,5%. Servicios y Comercio concentran el 71,9% de la morosidad empresarial total. Los mayores aumentos interanuales se registraron en Comercio (78%), Manufactura (76,3%) y Agropecuario (65,6%).
A este escenario se suma un nivel persistentemente elevado de cheques rechazados, que se mantiene en torno a 80.000 por mes. En los primeros ocho meses de 2026 ya se alcanzó un volumen de rechazos equivalente al registrado durante los doce meses de 2025.
Cuando vender más no siempre significa mejorar la caja
Desde Fidelitas explican que el costo financiero constituye otro de los obstáculos para una recuperación sostenida. En agosto, la diferencia entre las tasas efectivas anuales de los préstamos personales (88,86%) y de los depósitos (23,40%) alcanzó aproximadamente 65,46 puntos porcentuales. Para las empresas, el impacto se concentra especialmente en el capital de trabajo: cuando una compañía cobra más tarde debe financiar durante más tiempo mercadería, salarios e impuestos.
“La lectura empresarial del SERF de agosto resulta consistente: la economía muestra señales de estabilización, pero todavía no de recuperación generalizada. El desafío empresario ya no pasa solamente por vender, sino por vender cobrando, preservar liquidez y administrar cuidadosamente el riesgo de cada operación”, concluyen desde Fidelitas.