Los cambios en discapacidad tensan al Gobierno con el PRO y dilatan planes electorales
Las modificaciones presupuestarias en las partidas por discapacidad generaron cuestionamientos del PRO y tensiones con La Libertad Avanza. En paralelo, se demoran las negociaciones electorales entre ambos espacios.
Las modificaciones en las partidas por discapacidad incluidas en el Presupuesto 2027 tensaron la relación entre el Gobierno y el PRO, y se sumaron a las diferencias que mantienen ambos espacios en las negociaciones electorales. Mientras el oficialismo presentó una nueva iniciativa sobre discapacidad en el Senado para buscar consensos, el partido aliado cuestionó los cambios y anunció el lanzamiento de Hernán Lacunza a la Presidencia. Con el presidente Javier Milei casi toda la semana en los Estados Unidos por la asamblea general de la ONU, su hermana Karina encabezó en Buenos Aires las gestiones para contener los conflictos internos y externos.
La secretaria general se bajó del viaje a Nueva York, al que iba a asistir como parte de la comitiva, para seguir las votaciones en el Congreso, fortalecer la relación dentro de La Libertad Avanza y administrar las diferencias con el PRO. La primera actividad relevante fue el martes al mediodía, cuando Karina Milei encabezó en la Casa Rosada la habitual reunión de la mesa política. El encuentro estuvo marcado por las críticas de Patricia Bullrich, jefa del oficialismo en el Senado, quien había expresado su malestar por enterarse a través de los medios de que el Poder Ejecutivo decidió modificar el Presupuesto mientras negociaba con la oposición.
La exministra de Seguridad sostuvo que el tema no se había tratado en los encuentros previos de la cúpula libertaria y que Martín Menem, titular de la Cámara de Diputados, tampoco conocía los detalles del texto que deberá impulsar en el recinto. “Cuando uno es el líder de una bancada y no se entera, uno llega al Congreso y te dicen ‘nos estás engañando’. Quedás como un tonto o como un mentiroso, eso resiente un poco las relaciones”, expresó Bullrich. Luego generó repercusiones un video que publicó en redes sociales, en el que se la veía trabajando mientras escuchaba una canción de Lali, la artista que tiempo atrás había sido cuestionada por el Presidente.
Tal como publicó este medio, en la mesa política le pidieron a la senadora que evitara expresar sus críticas abiertamente y que planteara en privado sus desacuerdos. Al día siguiente, Karina Milei convocó a Bullrich y al resto del bloque a una cena para dejar atrás las diferencias, antes de las votaciones de los proyectos de zonas frías y de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, de gran importancia para el Gobierno. La reunión se hizo en Unaghi, un restaurante de sushi ubicado en Olazábal al 4600, en el barrio porteño de Villa Urquiza, que la funcionaria ya había elegido para otros encuentros con legisladores.
Los asistentes coincidieron en que fue un “evento social”, sin conversaciones sobre política ni sobre las leyes en debate, y que permitió a los integrantes del espacio hablar en un clima distendido. Bullrich se retiró negando cualquier enfrentamiento con los demás integrantes de la cúpula libertaria y sostuvo que la relación estaba en perfectas condiciones: “¿Lali toca en River? Ah, no sabía… yo soy de Independiente", le respondió a una periodista que la esperaba afuera del restaurante.
El jueves, Karina Milei autorizó la convocatoria a una nueva mesa de diálogo con el PRO, que estuvo en duda hasta último momento. El partido aliado también había expresado sus reclamos por los cambios en discapacidad. Los espacios se reunían semana por medio y el encuentro, encabezado por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, buscaba avanzar en acuerdos electorales y legislativos. “No creo que se realice porque no se habló nada hasta ahora y, la verdad, esta vez me parece mejor pasarla, porque si no levantás expectativa, tenemos que salir a contar qué se dijo y no es conveniente”, le había dicho a Infobae uno de los dirigentes que participa de esas reuniones, cuando todavía no estaba confirmado el encuentro.
Desde Presidencia señalaban que la reunión aún no figuraba en agenda y podía postergarse, aunque atribuían esa posibilidad a dificultades de coordinación y no a un distanciamiento. “Si no se lleva adelante es porque hay un montón de cosas que están pasando y es difícil encontrar un hueco, pero se está organizando y no es que taxativamente se hace todos los jueves, va variando“, indicaron desde Presidencia. Los tres encuentros anteriores se habían realizado el 13 y el 27 de agosto, y el 10 de septiembre pasado, cuando Karina Milei se sumó durante unos minutos para saludar a los presentes. Finalmente, Santilli convocó a los referentes del PRO Cristian Ritondo y Fernando de Andreis con tan solo unas horas de anticipación.
Las gestiones fueron tan rápidas que Martín Menem no pudo cancelar otros compromisos y se ausentó. Aunque se conversó sobre algunos temas pendientes, los dirigentes del PRO siguieron buena parte del encuentro las negociaciones a distancia del “Colo” con senadores de distintos espacios, que debatían en ese momento la reforma del Banco Central. Los aliados cuestionan el rumbo del diálogo con el oficialismo, “porque primero te dicen todo que sí, pero después queda todo en el aire y salen a decir que te van a competir“. “En casi todos los distritos bonaerenses en los que nosotros estamos gobernando se quieren meter y, en los que no estamos, tampoco reconocen a la gente que tenemos trabajando desde hace años”, señaló uno de los referentes del PRO.
También hay malestar por la estrategia en la ciudad de Buenos Aires. En el PRO consideran que Pilar Ramírez, armadora libertaria en territorio porteño, está siendo muy dura con Jorge Macri. “Entonces, no ordenan su tropa y cuando ellos hacen algo es una boludez, pero cuando uno salta para protestar resulta que somos unos quilomberos y que no cumplimos con lo pactado. Estamos en una situación bastante compleja“, afirmó a este medio uno de los integrantes de la cúpula macrista.
La relación entre ambos espacios atravesaba un buen momento hasta que, este miércoles, el PRO publicó un comunicado en el que cuestionó al Poder Ejecutivo por incorporar cambios en los artículos del Presupuesto vinculados con las partidas para discapacidad. El partido advirtió que podían debilitar herramientas centrales para garantizar las prestaciones. “El Gobierno se equivocó”, señaló en el texto difundido en redes sociales, aunque aclaró que seguirá acompañando las medidas que considere necesarias para sostener el rumbo económico. Tras las repercusiones, el oficialismo presentó a los otros bloques del Senado, en el marco de la mesa política, una nueva iniciativa “superadora” centrada en esta problemática, para tratar de alcanzar un consenso. “El proyecto es bueno.
Tiene más que la emergencia. Pero adolece de credibilidad. Pero bueno, lo acompañamos en disidencia, sabiendo que puede ser mejor”, opinó el líder de otra de las bancadas cercanas a la Casa Rosada.
El nuevo texto propone actualizaciones mensuales por inflación para las pensiones no contributivas por discapacidad, garantiza la continuidad de la cobertura médica y mantiene el nomenclador universal de prestaciones y el arancel unificado. El Gobierno busca que esa redacción permita evitar una extensión de la emergencia en el sector y reemplazarla por un esquema permanente. También pretende que los acuerdos con los bloques aliados se traduzcan en un dictamen favorable durante el tratamiento del Presupuesto, que continúa en comisiones.
El PRO también marcó diferencias al anunciar formalmente el lanzamiento de Hernán Lacunza a la Presidencia. La decisión desafía los objetivos de la cúpula libertaria, que busca eliminar las PASO y alcanzar un acuerdo para que no haya competencia en la reelección de Javier Milei. De todos modos, el economista no cuenta con el respaldo de los referentes de su propio espacio: “Fijate que en la foto (que publicó el futuro candidato en las redes sociales) no hay un solo intendente ni nadie que tenga territorio, son todos dirigentes menores”, señaló un hombre de peso del armado amarillo.
El exministro reconoció públicamente que tiene diferencias con algunos integrantes de su partido, en particular con Ritondo, a quien cuestionó por mostrarse muy cerca del oficialismo en el último tiempo. En diálogo con este medio, el jefe del bloque en Diputados dijo que Lacunza es alguien a quien “respeta”, porque lo considera “un economista serio que hace años forma parte del PRO”, aunque planteó reparos a su posible candidatura. “Como digo siempre, hoy el foco tiene que estar puesto en otra cosa: impulsar los cambios pendientes, fortalecer lo que logramos y blindar, como dice Mauricio, el cambio para que no volvamos atrás”, agregó.