León XIV llamó a fortalecer la fe familiar durante su última misa en Uruguay

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El Pontífice encabezó una celebración en la Catedral Basílica de Florida, donde destacó el papel de las madres, abuelas y padres en la transmisión de las creencias religiosas. También pidió acompañar a quienes se alejaron de la Iglesia y anunció la entrega de una Rosa de Oro a la Virgen de los Treinta y Tres.

El papa León XIV encabezó este domingo 8 de noviembre una misa en la Catedral Basílica de Florida, Uruguay, donde dedicó su homilía a destacar la importancia de las familias en la transmisión de la fe a través de las generaciones. Durante la ceremonia, celebrada frente a la imagen de la Virgen de los Treinta y Tres, el Pontífice convocó a mantener vivas las creencias religiosas y a recuperar el diálogo con quienes se alejaron de la Iglesia.

La celebración formó parte de las últimas actividades del jefe de la Iglesia católica en territorio uruguayo, antes de continuar su viaje apostólico hacia la Argentina.

Al comenzar su mensaje, León XIV expresó: “Vengo como peregrino para compartir la fe y el cariño con que este pueblo ha mirado durante generaciones a la Madre de Dios”.

El Papa saludó a quienes llegaron desde diferentes lugares para participar de la ceremonia y recordó la devoción mariana vinculada con la historia de Uruguay, especialmente con los acontecimientos de 1825, cuando los orientales acudieron a la Virgen durante su lucha por la libertad.

El Papa destacó el papel de las madres y abuelas en la transmisión de la fe

Uno de los principales ejes de la homilía estuvo dedicado a reconocer la tarea de las mujeres que, dentro de sus familias, enseñaron las primeras oraciones y transmitieron sus creencias religiosas a hijos y nietos.

León XIV agradeció especialmente a las madres y abuelas que mantuvieron esas prácticas a lo largo de los años y que continúan acompañando espiritualmente a sus seres queridos.

Sin embargo, también reconoció las dificultades que enfrentan aquellas familias cuyos integrantes dejaron de participar de las celebraciones religiosas.

“A veces se preguntan si hicieron algo mal o si todo aquello terminó perdiéndose”, expresó el Pontífice al referirse a la preocupación de quienes ven que sus hijos o nietos se alejaron de la Iglesia.

Para transmitir un mensaje de esperanza, recordó la historia de Santa Mónica, quien rezó durante años por su hijo mientras este permanecía distanciado de Dios.

“No den por perdido aquello que sembraron”, pidió León XIV.

El Papa señaló que la transmisión de las creencias puede tener resultados que no siempre son visibles de manera inmediata y alentó a las familias a mantener la paciencia y la confianza.

“Madres y abuelas, no se cansen de transmitir la fe. Prediquen con su vida y también con su palabra”, insistió.

León XIV también convocó a los padres y abuelos a dar el ejemplo

Durante otro tramo de su mensaje, el Pontífice se dirigió especialmente a los hombres de las familias y destacó su responsabilidad en la educación religiosa de las nuevas generaciones.

En ese contexto, tomó como referencia la figura de San José, a quien presentó como un ejemplo de acompañamiento, enseñanza de valores y transmisión de la fe.

León XIV sostuvo que los jóvenes necesitan observar cómo sus padres y abuelos incorporan las creencias religiosas en sus acciones cotidianas.

“Los jóvenes necesitan verlos rezar, acercarse a los sacramentos, tratar con respeto a sus esposas, pedir perdón y vivir con honradez, también cuando hacerlo exige sacrificios”, afirmó.

El Pontífice también destacó la importancia de que los adultos expresen sus convicciones sin considerar que esas prácticas disminuyen su autoridad dentro de la familia.

En ese sentido, manifestó que “un hijo aprende mucho a ver que su padre puede arrodillarse delante de Dios sin sentirse menos hombre por ello”.

El mensaje estuvo orientado a promover una participación activa de padres y abuelos en la educación religiosa, más allá de las enseñanzas transmitidas mediante palabras.

Un llamado a recuperar el vínculo con quienes se alejaron de la Iglesia

El Papa también dedicó parte de su homilía a la necesidad de acercarse a las personas que dejaron de participar de las actividades religiosas.

En ese marco, convocó a las familias y a las comunidades católicas a mantener espacios de diálogo con quienes tienen dudas o se encuentran distanciados de sus creencias.

Asimismo, pidió a obispos, sacerdotes y personas consagradas que acompañen a las familias en ese proceso.

León XIV sostuvo que la transmisión de la fe debe formar parte de la vida cotidiana, tanto en las conversaciones familiares como en las decisiones y actividades habituales.

“Uruguay, hay que ponerse en camino. Hay que entrar de nuevo en las casas”, expresó.

El Pontífice explicó que ese acercamiento debe alcanzar a hijos, amigos, vecinos y personas que nunca tuvieron la posibilidad de recibir un mensaje religioso.

La convocatoria estuvo centrada en escuchar las inquietudes de quienes se alejaron de la Iglesia y ofrecerles un espacio para reencontrarse con sus creencias.

La Virgen María y su lugar en la historia religiosa de Uruguay

Durante la celebración, León XIV también reflexionó sobre la figura de la Virgen María y su importancia dentro de la tradición católica.

El Papa sostuvo que la devoción mariana está vinculada con la relación de María con Jesucristo y con su papel para conducir a los fieles hacia él.

Para desarrollar esa idea, recordó el episodio bíblico de las bodas de Caná, cuando María se dirigió a quienes se encontraban presentes y expresó: “Hagan lo que él les diga”.

A partir de ese pasaje, el Pontífice destacó que el encuentro con Jesús constituye el propósito central de la evangelización y de las prácticas de devoción hacia la Virgen.

También vinculó ese mensaje con la historia religiosa uruguaya y con la veneración a la Virgen de los Treinta y Tres.

León XIV pidió rezar por las autoridades y por todo el pueblo uruguayo

La homilía incluyó una referencia a las responsabilidades de quienes ejercen funciones de gobierno.

El Papa convocó a rezar por las autoridades de Uruguay y por las decisiones que deben adoptar en beneficio de la población.

“Recemos por quienes tienen la responsabilidad de gobernarlo, para que busquen con rectitud el bien de todos”, expresó.

El pedido también estuvo dirigido a las familias, los jóvenes y las personas que atraviesan situaciones de sufrimiento.

León XIV señaló que la oración de la Iglesia debe contemplar a todos los habitantes del país, incluidos aquellos que necesitan recuperar su vínculo con la religión.

El Papa anunció la entrega de una Rosa de Oro a la Virgen de los Treinta y Tres

Sobre el cierre de la celebración, León XIV anunció que depositaría una Rosa de Oro ante la imagen de la Virgen de los Treinta y Tres.

El gesto fue presentado como una expresión de veneración y reconocimiento hacia una figura central de la tradición religiosa uruguaya.

“A María, capitana y guía de este pueblo, quiero consagrar de nuevo esta nación, confiar a su amparo esta tierra y a cuantos viven en ella”, manifestó.

El Pontífice acompañó ese anuncio con un pedido de protección para Uruguay y sus habitantes, a quienes invitó a mantener su relación con Cristo.

La ceremonia en Florida fue una de las últimas actividades desarrolladas por León XIV durante su estadía en Uruguay, antes de continuar su recorrido por Sudamérica.

Con un mensaje centrado en la familia, la transmisión de la fe y el acompañamiento a quienes se alejaron de la Iglesia, el Papa cerró su homilía destacando la importancia de las creencias religiosas en la vida cotidiana y la continuidad de esas enseñanzas entre generaciones.

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