El petróleo sube más de 3% y vuelve a acercarse a los USD 110 por barril
Los precios internacionales del crudo volvieron a registrar una fuerte suba ante el recrudecimiento de las tensiones en Medio Oriente. El Brent avanzó 3,4% hasta USD 109,51, mientras que el WTI trepó 3,45% y se ubicó en USD 101,32 por barril.
Los precios internacionales del petróleo volvieron a subir con fuerza este viernes y el Brent quedó nuevamente cerca de los USD 110 por barril, en un mercado condicionado por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y el temor a nuevas dificultades en el suministro energético.
Sobre el cierre de la semana, el crudo Brent, utilizado como referencia en Europa, avanzó 3,4% y cotizaba en USD 109,51 por barril.
Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, registraba un incremento de 3,45% y se ubicaba en USD 101,32 por barril.
La escalada vuelve a colocar al mercado energético internacional bajo presión, luego de varias jornadas marcadas por ataques en la región, problemas vinculados con el transporte marítimo y una creciente preocupación por la disponibilidad futura de crudo.
El Brent volvió a acercarse a los USD 110
El movimiento registrado este viernes consolidó nuevamente al Brent por encima de los USD 105 y lo dejó muy cerca de la barrera de los USD 110.
La evolución representa un cambio significativo respecto del nivel que mostraba antes de la ofensiva estadounidense e israelí contra Teherán, iniciada el 28 de febrero.
En aquel momento, el Brent se ubicaba alrededor de los USD 73 por barril.
Posteriormente, el precio había regresado a niveles similares tras el acuerdo de paz alcanzado entre los países involucrados, aunque las nuevas diferencias registradas durante las últimas semanas volvieron a impulsar las cotizaciones.
Las tensiones en Medio Oriente volvieron a presionar al mercado
La tendencia alcista del petróleo volvió a tomar fuerza después del cese de la tregua entre Estados Unidos e Irán, que se había mantenido durante aproximadamente un mes.
Desde entonces, los mercados energéticos comenzaron a incorporar nuevamente una mayor prima de riesgo debido a la posibilidad de interrupciones en la producción, el transporte o la comercialización de petróleo.
La preocupación se profundizó a partir de nuevos episodios militares en distintos puntos de Medio Oriente.
Uno de los hechos que volvió a generar tensión fue un ataque con misiles hutíes contra el Palacio Presidencial Al-Maashiq, ubicado en Adén, capital de Yemen.
Los hutíes apuntaron contra posiciones saudíes
Los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, señalaron que el objetivo del ataque era un supuesto centro de operaciones militares saudí situado dentro del complejo presidencial.
También indicaron que la ofensiva formaba parte de una estrategia destinada a atacar despliegues militares saudíes en distintos lugares.
Los episodios mantienen la atención de los mercados sobre Arabia Saudita, uno de los principales productores mundiales de petróleo y un actor central dentro del abastecimiento energético internacional.
En las últimas jornadas también se incrementaron los ataques contra aeropuertos saudíes, infraestructura petrolera y embarcaciones comerciales.
El Estrecho de Ormuz sigue bajo atención
Otro de los puntos centrales del conflicto continúa siendo el Estrecho de Ormuz, una de las rutas estratégicas para el transporte internacional de petróleo.
Las dificultades vinculadas con la navegación comercial en esa región aumentan el temor a una eventual disminución del flujo de crudo hacia los principales mercados consumidores.
Los ataques y amenazas contra buques también elevaron la preocupación por la seguridad del transporte marítimo.
El impacto no se limita exclusivamente al precio del petróleo, sino que también alcanza a los costos logísticos, los seguros para las embarcaciones y el precio final de los combustibles.
El petróleo alcanzó su mayor nivel en varios meses
Durante la jornada del viernes, el Brent llegó a tocar los USD 109,86 por barril, su mayor nivel desde mayo, mientras que el WTI alcanzó valores superiores a los USD 100.
El comportamiento estuvo relacionado no solamente con Medio Oriente, sino también con las dudas sobre el suministro proveniente de Rusia.
Los mercados siguen de cerca los ataques contra instalaciones energéticas rusas y su posible impacto sobre la capacidad de producción y exportación de combustibles.
En ese contexto, los operadores mantienen una elevada sensibilidad frente a cualquier noticia relacionada con infraestructura petrolera, refinerías o rutas comerciales.
El abastecimiento global, en el centro de las preocupaciones
La posibilidad de una menor oferta internacional continúa siendo uno de los principales factores detrás del comportamiento de los precios.
Cualquier reducción significativa del suministro proveniente de Medio Oriente puede generar movimientos inmediatos en las cotizaciones debido al peso que tiene esa región dentro de la producción mundial.
Por ese motivo, cada nuevo episodio militar provoca reacciones en los mercados.
La preocupación también se extiende al impacto que un petróleo más caro puede tener sobre otros sectores de la economía internacional, principalmente sobre el transporte, la producción y los precios de los combustibles.
Un mercado condicionado por la evolución del conflicto
La evolución del precio del petróleo continuará vinculada a lo que ocurra en Medio Oriente y a la posibilidad de que se normalicen o vuelvan a restringirse los principales corredores energéticos.
El Brent se mantiene actualmente cerca de los USD 110, mientras que el WTI volvió a superar los USD 100 por barril.
El escenario deja al mercado internacional nuevamente pendiente de cualquier modificación en el conflicto, en un contexto en el que los riesgos sobre el suministro volvieron a convertirse en el principal factor detrás de las cotizaciones.