El Niño alcanzaría su pico a fines de 2026 y sus efectos seguirían en 2027
La Organización Meteorológica Mundial advirtió que el fenómeno continuará intensificándose durante los próximos meses y podría alcanzar niveles excepcionales hacia finales de 2026. El organismo anticipó cambios en las precipitaciones y temperaturas en distintas regiones del planeta.
El fenómeno de El Niño continuará fortaleciéndose durante los próximos meses y alcanzaría su punto máximo hacia finales de 2026, aunque sus efectos climáticos podrían extenderse durante buena parte de 2027.
Así lo señaló la Organización Meteorológica Mundial (OMM) a partir de sus últimas proyecciones, que anticipan un episodio de intensidad muy fuerte y con capacidad para alterar los patrones de precipitaciones y temperaturas en diferentes regiones del mundo.
La advertencia surge del Informe Climático Estacional Mundial, elaborado por el organismo internacional, que analiza el comportamiento actual del clima y las tendencias previstas para los próximos tres meses.
Uno de los principales indicadores bajo observación es la temperatura superficial del océano Pacífico ecuatorial, una variable central para establecer tanto la presencia como la intensidad de El Niño.
El Pacífico podría registrar temperaturas muy por encima del promedio
De acuerdo con las estimaciones presentadas por la OMM, la temperatura superficial de sectores del Pacífico ecuatorial podría ubicarse hasta 3,8°C por encima del promedio entre noviembre de 2026 y enero de 2027.
La secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial, la argentina Celeste Saulo, advirtió sobre la magnitud de los valores que están proyectando los modelos.
“Esto está, literalmente, fuera de los registros de monitoreo que hemos utilizado durante las últimas cuatro décadas. El Niño alcanzará su punto máximo hacia finales de 2026, pero sus impactos se sentirán mucho después”, expresó Saulo.
El organismo internacional ya había señalado a comienzos de septiembre que el episodio se encontraba consolidado y que continuaría intensificándose hasta alcanzar una categoría muy fuerte antes de llegar a su máximo hacia finales del año.
Qué podría ocurrir en Sudamérica
Los efectos de El Niño no son iguales en todas las regiones del planeta.
Para el sur de Sudamérica, las perspectivas indican una mayor probabilidad de precipitaciones por encima de los valores habituales.
En cambio, algunas zonas de Centroamérica, el sur del Caribe y la Amazonía podrían quedar expuestas a un incremento del riesgo de sequías.
La OMM aclaró que este tipo de proyecciones establece tendencias climáticas generales y no permite anticipar de manera específica cuándo, dónde o con qué intensidad se producirá cada tormenta o episodio de lluvia.
Por ese motivo, el organismo remarcó la importancia de los pronósticos emitidos por los servicios meteorológicos nacionales y regionales, que permiten obtener información más precisa para cada territorio.
Diferentes impactos alrededor del mundo
Las proyecciones también muestran escenarios contrastantes para otras regiones.
En el este de África se esperan condiciones más húmedas de lo habitual, mientras que el sur del continente podría enfrentar un mayor riesgo de sequía.
Ese escenario podría generar consecuencias tanto en la producción agrícola como en la disponibilidad de agua.
Para el sudeste asiático, las previsiones apuntan a temperaturas más elevadas acompañadas por una disminución de las precipitaciones.
El fenómeno podría mantenerse hasta febrero de 2027
Las últimas previsiones de la OMM indican que existe una probabilidad cercana al 100% de que El Niño continúe hasta febrero de 2027.
Además, el Centro de Predicciones Climáticas de Estados Unidos señaló en su actualización del 8 de octubre que El Niño continúa fortaleciéndose y mantiene una probabilidad superior al 83% de permanecer en una categoría fuerte o muy fuerte hasta el trimestre enero-marzo de 2027.
Las primeras señales de debilitamiento podrían aparecer durante el trimestre comprendido entre marzo, abril y mayo del próximo año.
Eso significa que, aunque el máximo de intensidad se produzca hacia finales de 2026, las consecuencias sobre el comportamiento del