Diputados frenó el dictamen de Biocombustibles por diferencias sobre las pymes
La UCR, el PRO y el MID plantearon objeciones a los cambios aprobados por el Senado para las pequeñas y medianas empresas de biodiésel. El oficialismo analiza modificaciones y, si se incorporan, el proyecto deberá regresar a la Cámara alta.
La Cámara de Diputados postergó este miércoles la firma del dictamen de la reforma a la Ley de Biocombustibles debido a las diferencias que surgieron en torno al régimen previsto para las pequeñas y medianas empresas dedicadas a la producción de biodiésel.
Las objeciones fueron planteadas principalmente por legisladores aliados de la UCR, el PRO y el MID, que cuestionaron los cambios incorporados en el proyecto aprobado previamente por el Senado y reclamaron modificaciones en el capítulo referido a las pymes del sector.
La iniciativa fue analizada durante un plenario conjunto de las comisiones de Energía y Combustibles, Presupuesto y Hacienda y Agricultura, Ganadería y Pesca de la Cámara baja.
Sin embargo, las diferencias impidieron avanzar con la firma de un despacho y abrieron una nueva instancia de negociación entre los bloques para intentar alcanzar un texto que reúna los consensos necesarios.
El oficialismo analiza cambios en el proyecto
Aunque el subsecretario de Hidrocarburos, Horacio Veller, sostuvo durante el debate que “no hay espacio para nuevos cambios”, dentro del bloque de La Libertad Avanza consideran que todavía existe margen para alcanzar un acuerdo.
El objetivo del oficialismo es incorporar modificaciones que permitan destrabar el tratamiento y avanzar posteriormente con la sanción de la reforma.
Uno de los puntos que se encuentra bajo análisis es específicamente el capítulo relacionado con el biodiésel.
En caso de que Diputados introduzca cambios sobre el proyecto que recibió media sanción del Senado, la iniciativa deberá regresar a la Cámara alta para una segunda revisión.
El texto aprobado por los senadores contempla un aumento de los porcentajes de mezcla obligatoria de los biocombustibles.
En el caso del bioetanol, el corte obligatorio pasaría del actual 12% al 15%, mientras que para el biodiésel aumentaría del 7% al 10%. Esos porcentajes comenzarían a aplicarse en el plazo de un año.
La discusión por la participación de las pymes
El principal punto de conflicto está relacionado con la participación que tendrán las pequeñas y medianas empresas productoras de biodiésel dentro del mercado.
Las pymes pretendían conservar una participación del 7,5%. Sin embargo, el proyecto aprobado por el Senado establece una reducción progresiva de ese porcentaje hasta 2031.
Según la nueva propuesta, las empresas no integradas tendrán desde el 1° de enero de 2031 y hasta 2036 un piso mínimo del 4%.
De esta manera, esas compañías mantendrían asegurada una porción del mercado, aunque desde el sector sostienen que ese porcentaje no resulta suficiente para competir con las empresas integradas.
Las diferencias sobre ese esquema fueron determinantes para que el plenario de comisiones no pudiera avanzar con el dictamen.
Los diputados bonaerenses de Fuerzas del Cambio Eduardo Falcone y Karina Banfi reclamaron, en ese contexto, la conformación de una mesa en la que participen todos los sectores involucrados para intentar alcanzar un acuerdo.
“Nosotros no queremos afectar las fuentes de trabajo de las Pymes que tienen un desarrollo estratégico”, señalaron durante el debate.
La diputada peronista Victoria Tolosa Paz también planteó la necesidad de modificar el proyecto para que “no tenga que cerrar ninguna empresa”.
Reclamos desde las provincias productoras de caña de azúcar
La decisión de postergar la firma del dictamen también provocó críticas entre representantes de algunas provincias directamente vinculadas con la producción de biocombustibles.
Diputados de Jujuy y Tucumán expresaron su desacuerdo con la demora debido a que el proyecto aprobado por el Senado beneficia a las provincias productoras de caña de azúcar.
El nuevo escenario obliga ahora a continuar las negociaciones antes de volver a convocar a las comisiones para intentar alcanzar un despacho.
Los argumentos del Gobierno para modificar la ley
Durante la reunión, el subsecretario de Hidrocarburos defendió la necesidad de avanzar con una reforma de la legislación vigente.
Horacio Veller sostuvo que “hay una abrumadora mayoría de los actores que consideran que la ley actual (27.640) tiene un déficit de origen que la ha vuelto muchas veces impracticable y, que lejos de fomentar el desarrollo de los biocombustibles, desalentó la inversión en Argentina”.
El funcionario aseguró además que la normativa vigente “generó impedimento a que la capacidad ociosa se ponga al servicio del consumidor, evitando la competencia entre los actores y generó discrecionalidad en varios aspectos”.
En su exposición ante los diputados, Veller defendió los objetivos de la reforma impulsada por el Poder Ejecutivo.
“Tomen dimensión de que estamos ante un proyecto de ley que soluciona, que busca liberar las fuerzas que durante mucho tiempo estuvieron atadas y que no dejaron a la industria despegar”, afirmó.
El subsecretario también recordó que el Senado ya había introducido modificaciones sobre la iniciativa original.
“Entendemos que están en contra del artículo 3, pero también entendemos que es necesario llegar a consensos y por eso consideramos estar alineados con la decisión que tomó el Senado”, explicó.
Finalmente, Veller insistió en que el proceso de transición previsto por el proyecto no debería extenderse mediante nuevas modificaciones.
“No hay espacio para nuevos cambios, la transición tiene que ser acotada, no tiene que constituirse en un rediseño permanente, porque de otra manera creemos que se desnaturaliza el espíritu del proyecto”, afirmó.
La falta de acuerdo dejó así pendiente la firma del dictamen en Diputados. Las negociaciones continuarán especialmente sobre el esquema previsto para las pymes productoras de biodiésel antes de que la reforma pueda avanzar nuevamente en el Congreso.