Crece la tensión entre el Gobierno y la Iglesia a un mes de la llegada del Papa
Los últimos mensajes del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, profundizaron las diferencias con la administración de Javier Milei. Mientras la Iglesia reclamó terminar con la descalificación, la intolerancia y la violencia verbal, desde el oficialismo mantienen silencio institucional y algunos funcionarios cuestionaron públicamente al referente eclesiástico.
La relación entre el Gobierno nacional y la Iglesia Católica atraviesa un escenario de diferencias cuando falta aproximadamente un mes para la llegada a la Argentina del papa León XIV.
El nuevo episodio se produjo después de las declaraciones del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, durante la misa celebrada el domingo en la Basílica de Luján. Allí pidió terminar con las divisiones y advirtió sobre las consecuencias de la descalificación, la intolerancia y la violencia tanto física como verbal.
Las expresiones tuvieron repercusión dentro del oficialismo, aunque hasta el momento no hubo una respuesta institucional de la Cancillería, área de la cual depende la Secretaría de Culto y Civilización.
Las diferencias se producen mientras existen otros temas pendientes entre la Iglesia y el Poder Ejecutivo, entre ellos la discusión sobre la ludopatía y las apuestas online y la situación de las personas con discapacidad.
El mensaje de García Cuerva durante la misa en Luján
Durante su homilía, García Cuerva volvió a plantear la necesidad de reducir las confrontaciones dentro de la sociedad argentina.
El arzobispo porteño le pidió a la Virgen “curar los vínculos entre nosotros”.
Luego profundizó su planteo sobre la situación social y política del país: “las heridas de la descalificación, de la intolerancia, de la violencia física y verbal ya supuran y parece que se está infectando el corazón del pueblo argentino”.
Las declaraciones se produjeron después de que el referente de la Iglesia también hiciera referencia al escenario de división que encontrará el Sumo Pontífice cuando visite la Argentina.
Dentro del Gobierno, según la información conocida, las palabras del arzobispo generaron malestar.
Desde sectores del oficialismo interpretan que algunas intervenciones públicas de la Iglesia tienen contenido político y consideran que existen posicionamientos críticos hacia la administración encabezada por Javier Milei.
Las publicaciones de Milei en las redes sociales
Las declaraciones de García Cuerva coincidieron con nuevas publicaciones del presidente Javier Milei en las redes sociales dirigidas contra periodistas y comunicadores.
Entre esos mensajes, Milei se refirió al periodista Luis Novaresio con la frase: “ACOMODANDO A LA MIERDA HUMANA MAL CAGADA DE MIERDANECIO”.
También denominó “basura” al periodista Carlos Pagni y utilizó la expresión “periomierdas” para referirse a comunicadores que habían cuestionado a Flavio Bolsonaro.
Los mensajes fueron publicados en un período inferior a seis horas.
Las expresiones contrastaron con el planteo realizado por García Cuerva en Luján, donde el arzobispo centró su mensaje en la necesidad de superar las descalificaciones, la intolerancia y la violencia verbal.
Un funcionario cuestionó públicamente al arzobispo
Aunque desde la Cancillería no hubo una respuesta institucional a las declaraciones del arzobispo, sí se produjo una reacción dentro del Gobierno.
El asesor del Ministerio de Economía Felipe Núñez cuestionó directamente a García Cuerva mediante una publicación realizada en X.
“Como católico estoy cansado de este tipo. Menos política y más predicar la palabra de Dios, Cuerva”, expresó Núñez.
La publicación posteriormente fue replicada por el ministro de Economía, Luis Caputo.
Ese episodio expuso públicamente las diferencias que existen entre integrantes del oficialismo y el arzobispo de Buenos Aires.
La ludopatía, otro de los temas pendientes
Las diferencias no se limitan a las declaraciones públicas.
Uno de los reclamos planteados desde sectores de la Iglesia está relacionado con la ludopatía y las apuestas online.
La Iglesia reclama avances en una legislación que permita establecer mayores restricciones sobre las apuestas realizadas mediante plataformas digitales y sus diferentes mecanismos.
El tema forma parte de una agenda sobre la cual todavía existen cuestiones pendientes entre los representantes eclesiásticos y el Poder Ejecutivo.
El Gobierno y la Iglesia dialogaron sobre discapacidad
La situación de las personas con discapacidad constituye otro de los asuntos que forma parte de las conversaciones.
Este lunes se realizó una reunión en el Ministerio de Salud entre representantes de la Iglesia y funcionarios de la administración nacional para abordar esa problemática.
Desde el sector eclesiástico plantearon que el encuentro debe traducirse posteriormente en medidas concretas.
María Baya Casal, coordinadora de la Mesa de Discapacidad de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), confirmó que habrá una nueva reunión.
Además, solicitó incorporar a más referentes al espacio de diálogo para continuar trabajando sobre la situación.
La visita de León XIV como contexto de las diferencias
El escenario adquiere una dimensión particular por la proximidad de la llegada del papa León XIV a la Argentina.
La visita está prevista dentro de aproximadamente un mes y se producirá en momentos en que existen diferencias públicas entre representantes de la Iglesia y miembros de la administración nacional.
Los últimos planteos de García Cuerva estuvieron centrados especialmente en la convivencia social, la confrontación política y el lenguaje utilizado dentro de la discusión pública.
Por el momento, el Gobierno nacional no respondió institucionalmente a esos mensajes desde el área encargada de la relación con los distintos cultos.
En paralelo, permanecen abiertos espacios de diálogo sobre cuestiones concretas, como ocurrió con la reunión vinculada con discapacidad.
Así, a pocas semanas de la llegada del Papa, la relación entre el Gobierno y la Iglesia combina diferencias públicas, cuestionamientos desde integrantes del oficialismo y negociaciones sobre temas específicos, mientras continúa pendiente la evolución de esos intercambios antes de la visita del Sumo Pontífice.