Abogados dicen que Christa Pike sigue inconsciente tras fallida ejecución
Christa Pike permanece en estado crítico, inconsciente y conectada a un respirador, tras sobrevivir a un intento de ejecución con pentobarbital en Tennessee. Su defensa pidió preservar todas las pruebas y busca que se conmute la pena de muerte.
## 🌍 Panorama Internacional Christa Pike, la mujer cuya ejecución mediante inyección letal fracasó en Tennessee, seguía inconsciente, intubada y conectada a un respirador el jueves por la noche, según documentos presentados por sus abogados ante un tribunal. La mujer, de 50 años, permanece en estado crítico en un hospital de Nashville, donde fue trasladada en ambulancia después del procedimiento. Pike recibió dos dosis letales de pentobarbital el miércoles por la noche, pero sobrevivió por motivos que todavía no se conocen.
El personal médico intenta preservar su vida y eliminar el fármaco de su organismo, de acuerdo con la documentación judicial. El viernes, su defensa presentó una moción de emergencia para que se conserven «todas y cada una de las pruebas» relacionadas con el intento fallido. Los abogados solicitan resguardar los elementos físicos, escritos y electrónicos que puedan ayudar a esclarecer qué ocurrió durante la ejecución y respaldar su pedido de conmutación de la condena.
Según la presentación, los funcionarios de la prisión intentaron colocarle una vía intravenosa al menos siete veces. En un momento, Pike les indicó dónde podían volver a intentarlo. Una de las agujas, afirmaron sus abogados, fue retirada doblada en un ángulo de 90 grados.
La defensa sostuvo que Pike lloró, gimió y respiró con dificultad durante el procedimiento. También citó dos frases que habría pronunciado mientras recibía las dosis: «Siento que mi brazo está a punto de reventar» y «¿Esto suele ocurrir así?». Los abogados habían advertido antes del intento que las condiciones médicas de Pike —entre ellas, trombocitosis, trastorno de estrés postraumático y venas pequeñas— podían exponerla a un dolor y sufrimiento «innecesarios» durante una inyección letal.
En los documentos más recientes alegan que ningún integrante del equipo de ejecución advirtió que las vías no estaban bien colocadas o que las venas se habían roto, lo que habría hecho que el pentobarbital entrara en su cuerpo de forma parcial o no llegara correctamente al torrente sanguíneo. Joel Zivot, anestesiólogo que asesora al equipo de defensa, dijo que dos dosis del fármaco habrían sido suficientes para matarla «sin duda» si hubieran llegado a su sangre en condiciones normales. A su juicio, la explicación posible de que Pike sobreviviera es que la concentración de pentobarbital en la sangre nunca alcanzó un nivel mortal.
Añadió que las ampollas observadas en el brazo después del intento serían indicio de una vena rota. Zivot consideró que el medicamento probablemente se extendió por el tejido situado debajo de la piel en lugar de ingresar al torrente sanguíneo. También planteó que la trombocitosis de Pike pudo haber contribuido: la formación de coágulos en el lugar de la inyección podría haber obstaculizado el paso del pentobarbital a las venas.
Sobre la posibilidad de que el fármaco se hubiera degradado, explicó que eso podría relacionarse con una fabricación deficiente o con un almacenamiento inadecuado. El intento se llevó a cabo después de que varios recursos legales de última hora presentados por la defensa no prosperaran. La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó dos de ellos, y el gobernador republicano de Tennessee, Bill Lee, denegó una solicitud de clemencia.
Pike es la única mujer que permanece en el corredor de la muerte del estado. Pike tenía 18 años cuando, en 1995, ella y su entonces novio, Tadaryl Shipp, golpearon, torturaron y mataron a Colleen Slemmer, de 19 años. Fue condenada a muerte en 1996, después de que el homicidio ocurrido en Knoxville generara una intensa atención mediática.
Antes del crimen, Pike había acusado a Slemmer de insultarla e intentar quitarle a su novio. Shipp, coacusado de Pike, tenía 17 años al momento del asesinato y, por su edad, quedó excluido de la pena de muerte según la ley estatal. Recibió una condena a cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional y continúa en prisión.