Milei y Kicillof, rumbo a 2027: el Gobierno debate cómo enfrentar al peronismo
En la Casa Rosada existen diferencias sobre la estrategia electoral para buscar la reelección de Javier Milei. Mientras el sector cercano a Karina Milei propone confrontar directamente con Axel Kicillof, otros funcionarios consideran que una oposición dividida podría resultar más conveniente para el oficialismo. Los números de las encuestas forman parte del debate interno.
El Gobierno nacional comenzó a analizar los escenarios políticos de cara a las elecciones presidenciales de 2027, en las que Javier Milei buscará obtener un segundo mandato. Aunque dentro de La Libertad Avanza existe coincidencia sobre la necesidad de diferenciarse del peronismo, surgieron distintas posiciones respecto de cómo desarrollar esa estrategia electoral.
El principal punto de discusión está relacionado con el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, cuya figura ocupa un lugar central en las evaluaciones que realizan distintos sectores de la Casa Rosada.
Mientras algunos integrantes del oficialismo consideran conveniente instalar una confrontación directa entre Milei y Kicillof, otros advierten que esa estrategia podría fortalecer al mandatario bonaerense y contribuir a unificar el voto opositor.
La discusión se desarrolla en un contexto marcado por los indicadores de imagen presidencial, el posicionamiento del gobernador bonaerense y las posibilidades de reorganización del Partido Justicialista.
Karina Milei impulsa una estrategia de confrontación con Kicillof
Uno de los sectores que promueve una polarización electoral está identificado con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
Desde ese espacio consideran que el oficialismo debería presentar las elecciones de 2027 como una confrontación entre dos modelos de gestión, representados por Javier Milei y Axel Kicillof.
El planteo consiste en establecer diferencias políticas y económicas con el peronismo, utilizando la figura del gobernador bonaerense como principal referencia opositora.
Dentro de ese sector sostienen que una parte importante del electorado no estaría dispuesta a respaldar nuevamente propuestas asociadas con administraciones anteriores.
“La gente no vota para atrás. Además, en un potencial balotaje, ¿cuánto de ese universo tiene Axel para crecer? ¿10%?”, planteó una fuente del oficialismo al analizar un eventual enfrentamiento electoral.
La postura también cuenta con el respaldo del presidente Javier Milei, quien mantiene una confrontación pública con Kicillof y habitualmente utiliza expresiones críticas para referirse al mandatario provincial.
En ese marco, la estrategia impulsada por el entorno presidencial apunta a presentar dos alternativas políticas diferenciadas ante los votantes.
Luis Caputo también respalda la diferenciación con el peronismo
El ministro de Economía, Luis Caputo, aparece entre los funcionarios que acompañan la estrategia de confrontación política con el gobernador bonaerense.
Caputo ya había utilizado expresiones críticas hacia Kicillof, a quien definió como “el anticristo”.
Durante su participación en la Argentina Week, realizada en París, el titular del Palacio de Hacienda volvió a referirse a las diferencias entre el proyecto del Gobierno nacional y las propuestas de la oposición.
“Hemos estado en el infierno y, créanme, la mayoría de la gente nunca votará para volver al infierno”, manifestó el funcionario.
La declaración se inscribe dentro de la postura de los sectores oficialistas que consideran conveniente concentrar la disputa electoral en una confrontación directa con el peronismo.
Desde el entorno de Karina Milei también sostienen que el electorado no buscará regresar a experiencias políticas anteriores.
“La gente no quiere volver para atrás”, señalaron desde ese sector del Gobierno.
Otro sector del Gobierno prefiere que el peronismo llegue dividido
Sin embargo, no todos los integrantes del oficialismo comparten la conveniencia de impulsar una polarización directa con Kicillof.
En distintas oficinas de la Casa Rosada consideran que fortalecer la figura del gobernador bonaerense como principal adversario podría terminar beneficiando a la oposición.
El argumento se relaciona con el nivel de conocimiento público y el respaldo electoral que registra Kicillof, además del crecimiento de la valoración negativa del presidente Milei.
Desde esta perspectiva, una estrategia más conveniente para el oficialismo sería favorecer un escenario con diferentes alternativas opositoras, en lugar de concentrar la competencia en dos grandes espacios.
“No nos sirve polarizar con nadie. Tenemos que fragmentar y generar los incentivos para que el peronismo vaya dividido. Kicillof es el que más mide”, expresó una fuente con acceso al despacho presidencial.
La declaración refleja una diferencia respecto de la estrategia que promueve el sector cercano a Karina Milei.
Mientras una posición propone confrontar directamente con el gobernador bonaerense, la otra considera que la fragmentación del peronismo podría modificar la distribución de los votos en las elecciones presidenciales.
Las encuestas sobre Milei generan preocupación en la Casa Rosada
Los indicadores de opinión pública también forman parte de las evaluaciones que realizan los funcionarios nacionales.
De acuerdo con un relevamiento de la consultora Poliarquía, Javier Milei registró un 52% de valoración negativa, lo que representó un incremento de tres puntos respecto de agosto.
En contraste, la imagen positiva del mandatario se ubicó en el 31%.
Imagen de Javier Milei según Poliarquía
Negativa
52%
Positiva
31%
Los porcentajes corresponden a la valoración del Presidente, no a intención de voto. El artículo no detalla la ficha técnica del relevamiento.
Estos números son considerados por los sectores del oficialismo que cuestionan la conveniencia de una confrontación electoral concentrada exclusivamente en Milei y Kicillof.
La preocupación se relaciona con la posibilidad de que una parte del electorado que actualmente expresa rechazo hacia el Gobierno nacional termine acompañando una alternativa opositora unificada.
En ese contexto, algunos funcionarios consideran que la presencia de diferentes candidaturas podría distribuir el voto opositor entre varias opciones.
El frente amplio que impulsa Kicillof aparece en los cálculos electorales
Otro elemento que analiza el Gobierno es la posibilidad de que Axel Kicillof avance en la construcción de un frente político amplio para las elecciones de 2027.
El gobernador bonaerense viene planteando la necesidad de articular distintos sectores políticos con el objetivo de construir una alternativa al oficialismo nacional.
Esa posibilidad genera diferentes interpretaciones dentro de La Libertad Avanza.
Para quienes respaldan la polarización, la identificación de Kicillof con el peronismo permitiría establecer una confrontación política entre dos propuestas de gobierno.
En cambio, los funcionarios que rechazan esa estrategia consideran que una coalición opositora más amplia podría reunir a sectores que actualmente no se encuentran identificados con una misma fuerza política.
La discusión también contempla el papel del Partido Justicialista y su capacidad para definir una estrategia electoral común.
El oficialismo analiza una elección dividida entre dos grandes espacios
Más allá de las diferencias internas, algunos sectores de la Casa Rosada consideran que la campaña presidencial de 2027 podría terminar organizada alrededor de dos grandes bloques políticos.
En esa interpretación, el peronismo buscaría concentrar el respaldo de sectores ubicados desde el centro hacia la izquierda del escenario político.
Por su parte, La Libertad Avanza intentaría reunir al electorado identificado con posiciones que van desde el centro hacia la derecha, bajo el liderazgo de Javier Milei.
Se trata de una hipótesis que circula dentro del oficialismo y no de un escenario electoral confirmado.
La discusión sobre la conveniencia de ese esquema continuará formando parte de las definiciones políticas del Gobierno, especialmente ante la posibilidad de que el peronismo alcance acuerdos internos para competir en las próximas elecciones.
Por el momento, las dos posiciones conviven dentro de la administración nacional: una propone confrontar directamente con Axel Kicillof y la otra busca evitar que la oposición concentre su respaldo en una sola candidatura.
La definición de esa estrategia será uno de los aspectos centrales de la preparación electoral de La Libertad Avanza de cara a 2027, cuando Javier Milei buscará renovar su mandato presidencial.