Trump volvió a apuntar contra Cuba ante la ONU: dijo que el régimen está bajo una presión inédita y que “caerá”
Durante su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas, el presidente de Estados Unidos sostuvo que busca un “cambio fundamental” en Cuba y afirmó que el gobierno de la isla atraviesa, según su evaluación, el momento de mayor presión de su historia. También mencionó a Marco Rubio y cuestionó los vínculos de La Habana con organizaciones y grupos políticos estadounidenses.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizó este martes su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas para volver a cuestionar al gobierno cubano y anticipar un posible cambio político en la isla.
Durante su intervención en Nueva York, Trump sostuvo que su administración busca un “cambio fundamental” en Cuba y afirmó que el gobierno comunista enfrenta una presión que, según sus palabras, es la mayor que haya experimentado.
“Es un Estado absolutamente fallido. Y caerá”, afirmó el mandatario estadounidense al referirse a la situación cubana.
Trump habló de negociaciones y mencionó a Marco Rubio
En otro tramo de su discurso, Trump señaló que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, está llevando adelante negociaciones relacionadas con Cuba.
“Veremos qué pasa”, expresó el presidente, al tiempo que sostuvo que Washington no permitirá que Cuba se convierta en un punto desde el cual actores extranjeros puedan amenazar a Estados Unidos.
Trump también afirmó que las autoridades cubanas desarrollaron vínculos con distintos grupos que calificó como “subversivos y radicales” dentro de Estados Unidos. Entre los sectores mencionados incluyó al Partido Comunista de Estados Unidos, Antifa y sectores del socialismo democrático.
Estas afirmaciones forman parte de la posición política expresada por el mandatario estadounidense y no constituyen, por sí mismas, una determinación independiente de Naciones Unidas sobre la situación interna de Cuba.
“La libertad va a llegar a Cuba”
El presidente estadounidense cerró su referencia a la isla con una frase que sintetizó su postura sobre el futuro político cubano.
“La libertad va a llegar a Cuba”, afirmó Trump durante su discurso.
Sus declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión entre Washington y La Habana, marcado por la política de máxima presión aplicada por Estados Unidos durante 2026 y por una profunda crisis económica y social en Cuba.
La situación económica de la isla también ha sido señalada en análisis recientes. Un grupo de expertos convocados por la Universidad de Harvard describió una crisis estructural que incluye caída de la actividad económica, problemas energéticos, dificultades en el sector agrícola y un importante éxodo de población. El gobierno cubano, por su parte, atribuye buena parte de sus dificultades al embargo y a las sanciones estadounidenses.
La tensión entre Washington y La Habana crece
Las declaraciones de Trump se producen mientras ambos gobiernos mantienen posiciones enfrentadas sobre las causas de la crisis cubana y el futuro político de la isla.
Mientras Washington sostiene que el sistema político cubano es responsable de buena parte de la situación y plantea la necesidad de un cambio, las autoridades de La Habana denuncian la política estadounidense y rechazan las presiones económicas.
El canciller cubano Bruno Rodríguez acusó recientemente a Estados Unidos de utilizar la lucha contra el narcotráfico como argumento para incrementar la presión y la militarización en América Latina y el Caribe.
Cuba fue uno de los puntos de un discurso centrado en política exterior
La referencia a Cuba fue parte de un discurso más amplio en el que Trump abordó diferentes conflictos y asuntos internacionales.
El mandatario estadounidense defendió las acciones de su gobierno respecto de Irán, Venezuela, Rusia y Ucrania, además de cuestionar el papel de organismos internacionales y plantear la defensa de los intereses estadounidenses en el hemisferio occidental.
En relación con Cuba, Trump no anunció durante su intervención una medida concreta que implique un cambio inmediato de gobierno en la isla. Su declaración fue una predicción política sobre el futuro del régimen cubano, acompañada por la afirmación de que su administración busca modificar sustancialmente la relación con La Habana.
Por ahora, el escenario futuro de Cuba continúa abierto y las declaraciones de Trump representan la posición expresada por el gobierno estadounidense en el marco de la 81ª Asamblea General de Naciones Unidas.