La ONU define su próximo secretario general en medio de la tensión entre Estados Unidos y China
El Consejo de Seguridad realiza este viernes una tercera votación informal para avanzar en la sucesión de António Guterres. El argentino Rafael Grossi, Rebeca Grynspan y Carolyn Rodrigues-Birkett aparecen entre los candidatos con mayor respaldo.
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas realiza este viernes una nueva ronda de consultas para avanzar en la elección del próximo secretario general de la organización, en un proceso atravesado por las diferencias entre Estados Unidos y China.
La votación se desarrolla mientras todavía no existe un consenso entre las principales potencias para definir quién sucederá a António Guterres, cuyo segundo mandato finalizará en diciembre de 2026. La tercera ronda informal constituye un paso previo a la eventual recomendación formal del Consejo de Seguridad a la Asamblea General.
Tres candidatos concentran la atención
Hasta el momento, los nombres que aparecen con mayor respaldo son Carolyn Rodrigues-Birkett, embajadora de Guyana ante la ONU; Rebeca Grynspan, secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD); y el argentino Rafael Grossi, actual director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
En la segunda votación informal, Rodrigues-Birkett recibió ocho apoyos, mientras que Grynspan y Grossi obtuvieron siete cada uno. Los sondeos son secretos y no constituyen una elección definitiva.
La primera ronda, realizada a fines de julio, había mostrado a Grynspan con 10 votos favorables, seguida por Rodrigues-Birkett con nueve y Grossi con siete.
Trump respalda a Grossi y China plantea otra alternativa
Uno de los principales factores que complican el proceso es la posición de los dos países con mayor peso en la actual disputa geopolítica.
La administración de Donald Trump respalda la candidatura de Rafael Grossi, mientras que el presidente chino Xi Jinping dejó señales de respaldo a la posibilidad de que una mujer ocupe por primera vez la Secretaría General de la ONU.
En una declaración de los BRICS se destacó que ninguna mujer ha sido elegida hasta ahora para ocupar la Secretaría General y que América Latina y el Caribe y África también han tenido una representación limitada en el máximo cargo ejecutivo de Naciones Unidas.
Sin embargo, las señales políticas no necesariamente anticipan el voto definitivo de China y Rusia. El proceso continúa abierto y los países pueden modificar sus posiciones a medida que avanzan las negociaciones diplomáticas.
El poder de veto de las grandes potencias
La definición tiene una particularidad clave: Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido y Francia son miembros permanentes del Consejo de Seguridad y tienen derecho a veto.
Para que un candidato pueda ser recomendado a la Asamblea General necesita obtener al menos nueve votos favorables entre los 15 integrantes del Consejo y, además, no recibir el veto de ninguno de los cinco miembros permanentes.
Los otros diez integrantes del Consejo —que son miembros no permanentes— no cuentan con poder de veto.
Por eso, alcanzar una cantidad importante de apoyos en las consultas informales no garantiza que un candidato pueda finalmente avanzar hacia la designación.
La candidatura argentina de Rafael Grossi
El proceso tiene una importancia particular para la Argentina porque Rafael Grossi es uno de los tres nombres que quedaron mejor posicionados en las primeras rondas.
Grossi cuenta con el respaldo del Gobierno argentino y también con el apoyo declarado de Estados Unidos. Sin embargo, la posición que adopten los restantes miembros permanentes será determinante para definir si su candidatura puede avanzar.
En las últimas semanas, además, surgieron interrogantes sobre la posición del Reino Unido, en medio de las diferencias diplomáticas con Argentina por la cuestión de las Islas Malvinas. Infobae señaló que esa situación podría incidir en la postura británica frente a la candidatura del diplomático argentino.
Una elección atravesada por la disputa entre Washington y Beijing
La sucesión de Guterres se desarrolla en un contexto internacional marcado por la competencia estratégica entre Estados Unidos y China, además de conflictos como la guerra entre Rusia y Ucrania y las tensiones en Medio Oriente.
Las diferencias entre Washington y Beijing pueden dificultar la construcción del consenso necesario para avanzar hacia una candidatura única.
El próximo 24 de septiembre, además, está prevista una reunión entre Trump y Xi Jinping en la Casa Blanca, lo que agrega un elemento diplomático relevante al calendario internacional. Según el análisis publicado por Infobae, antes de esa cumbre sería difícil alcanzar un acuerdo definitivo sobre el próximo secretario general.
Cuándo se conocerá al sucesor de Guterres
La votación de este viernes es todavía una consulta informal. El Consejo de Seguridad deberá continuar con el proceso hasta alcanzar un candidato que pueda obtener los respaldos necesarios.
Una vez que el Consejo adopte formalmente una recomendación, la decisión pasará a la Asamblea General de la ONU, integrada por 193 Estados miembros. De acuerdo con el procedimiento establecido en el artículo 97 de la Carta de las Naciones Unidas, es la Asamblea General la que realiza el nombramiento a partir de la recomendación del Consejo de Seguridad.
El sucesor de Guterres deberá asumir el cargo a partir del 1 de enero de 2027, para un mandato de cinco años.
Por ahora, la tercera ronda vuelve a poner sobre la mesa los nombres de Rodrigues-Birkett, Grynspan y Grossi, pero las diferencias entre las grandes potencias mantienen abierta la definición sobre quién conducirá Naciones Unidas durante los próximos años.