Crece la tensión entre Milei y Bullrich por las diferencias dentro del oficialismo
En la Casa Rosada cuestionan las declaraciones públicas de la senadora y le piden reducir los enfrentamientos internos. La dirigente retomó las reuniones con economistas y equipos técnicos, mientras desde el Gobierno interpretan sus movimientos como parte de una estrategia política de cara a las elecciones de 2027.
La relación entre el Gobierno nacional y la senadora Patricia Bullrich atraviesa un nuevo momento de tensión. Las diferencias públicas de la legisladora con algunas decisiones de la administración de Javier Milei comenzaron a generar malestar dentro de la Casa Rosada, especialmente en el entorno de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y también entre colaboradores cercanos al mandatario.
El conflicto se profundizó durante los últimos días a partir de una serie de posicionamientos de Bullrich sobre el rumbo económico, el trato del oficialismo hacia la prensa y determinados asuntos internacionales. A esto se sumó una nueva controversia por las medidas anunciadas para las pequeñas y medianas empresas.
Desde el Gobierno consideran que la senadora debería expresar sus diferencias mediante canales internos y evitar cuestionamientos públicos que puedan exponer desacuerdos dentro de La Libertad Avanza.
Una fuente oficial reconoció el creciente malestar con la dirigente y aseguró: “Empezamos a perder la paciencia. Hay un umbral de tolerancia que se está pasando”.
Mientras tanto, Bullrich continúa reorganizando sus equipos políticos, con reuniones de trabajo y consultas a economistas y dirigentes, aunque desde su entorno descartan que esas actividades representen una ruptura con el oficialismo.
La Casa Rosada cuestiona los planteos públicos de Patricia Bullrich
Uno de los principales motivos de la tensión está relacionado con la forma en que la senadora expresa sus diferencias con determinadas decisiones del Gobierno nacional.
En el entorno de Karina Milei consideran que los cuestionamientos públicos generan dificultades para mantener una posición política común dentro del espacio libertario.
Las discrepancias abarcan asuntos económicos, críticas al trato dispensado a los periodistas y posiciones relacionadas con la política internacional.
Aunque algunas de estas diferencias ya habían surgido anteriormente, en los últimos días comenzaron a generar una reacción más marcada dentro de la conducción oficialista.
Según fuentes del entorno presidencial, Javier Milei habría solicitado reducir los conflictos internos que considera innecesarios para el funcionamiento político del Gobierno.
La intención del mandatario, de acuerdo con esas versiones, sería evitar que las diferencias entre dirigentes del propio espacio se conviertan en enfrentamientos públicos.
Sin embargo, desde el sector de Bullrich aseguran que no recibieron un pedido directo del Presidente en esos términos.
La discusión por las medidas económicas para las pymes
El episodio más reciente que profundizó las diferencias ocurrió el martes 3 de noviembre, cuando Bullrich se atribuyó la iniciativa de una serie de medidas destinadas a aliviar la situación de las pequeñas y medianas empresas.
Las disposiciones fueron anunciadas por el ministro de Economía, Luis Caputo, pero la senadora manifestó públicamente su participación en la propuesta.
La situación generó incomodidad entre algunos funcionarios nacionales, que interpretaron sus declaraciones como un nuevo intento de marcar diferencias con la conducción del Gobierno.
A ese episodio se sumó la circulación de una fotografía en la que Bullrich aparecía reunida con sus principales colaboradores en sus oficinas.
La imagen volvió a colocar en el centro de la discusión el funcionamiento de su equipo político y las actividades que