Trump presiona al Reino Unido y Londres revisará el acuerdo sobre Diego García: qué hay detrás de la disputa
El presidente estadounidense calificó de “terrible” el pacto que contempla transferir la soberanía de las islas Chagos a Mauricio y mantener durante 99 años la base militar de Diego García. El Gobierno británico confirmó que buscará modificar el acuerdo para obtener el respaldo de Washington.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a cuestionar el acuerdo alcanzado por el Reino Unido con Mauricio sobre las islas Chagos y consiguió que Londres reabra las negociaciones para intentar alcanzar una fórmula que también cuente con el respaldo de Washington.
La disputa quedó expuesta durante el primer encuentro entre Trump y el nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, realizado en Nueva York al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Trump calificó el acuerdo como “terrible” y dejó en claro que se opone a la fórmula actualmente planteada.
Horas después, el secretario de Defensa británico, Wes Streeting, confirmó que el Gobierno revisará el pacto y reconoció que el acuerdo, en su forma actual, no puede avanzar sin apoyo estadounidense.
¿Qué pasa con las islas Chagos?
El Reino Unido acordó en 2025 transferir la soberanía del archipiélago de Chagos a Mauricio, después de décadas de disputa sobre el territorio.
La particularidad del acuerdo está en que Londres conservaría durante 99 años el uso de la isla Diego García, donde funciona una estratégica base militar conjunta de Estados Unidos y el Reino Unido, con una opción para extender ese período.
Diego García tiene una ubicación estratégica en el océano Índico y funciona como plataforma para operaciones militares y logísticas en distintas regiones, entre ellas Medio Oriente, África y el área del Indo-Pacífico. La instalación cuenta con puerto, aeropuerto y sistemas de comunicaciones y vigilancia.
Trump cuestionó el acuerdo
Trump ya había expresado reparos al pacto, pero durante su encuentro con Burnham volvió a plantear públicamente su rechazo.
El presidente estadounidense sostuvo que el acuerdo era “terrible” y manifestó su preocupación por el futuro de la base militar. Burnham, sentado junto a Trump, respondió afirmativamente cuando se planteó la posibilidad de reconsiderar el entendimiento.
Después de la reunión, el primer ministro británico afirmó que su Gobierno trabajaría para encontrar una solución que pudiera ser aceptada por las distintas partes.
Trump, además, destacó la relación personal con el nuevo jefe del Gobierno británico y sostuvo que el vínculo bilateral atraviesa un buen momento.
Londres frenó los pagos a Mauricio
La presión estadounidense ya tuvo una consecuencia concreta.
Streeting confirmó que el Reino Unido no realizará por ahora los pagos previstos a Mauricio dentro del acuerdo mientras se intenta renegociar sus términos.
El pacto contemplaba pagos de al menos 120 millones de libras anuales a Mauricio a partir de determinada etapa. Según documentos oficiales británicos sobre el acuerdo original, el costo total calculado durante los 99 años alcanzaba un valor presente de aproximadamente 3.400 millones de libras.
El funcionario británico sostuvo que Londres necesita encontrar una fórmula que sea aceptada por Estados Unidos, Mauricio y el Reino Unido, con el objetivo de garantizar la continuidad de las operaciones de la base.
Una cuestión estratégica para Estados Unidos y el Reino Unido
La discusión excede la soberanía territorial.
Diego García constituye una pieza importante de la infraestructura militar estadounidense y británica en el océano Índico. Su ubicación permite sostener operaciones aéreas, navales y logísticas a gran distancia de Europa y Estados Unidos.
El Gobierno británico había defendido el acuerdo original precisamente porque consideraba que garantizaba la continuidad de la base durante décadas. En 2025, Londres sostuvo oficialmente que el tratado aseguraba el funcionamiento de la instalación durante al menos 99 años.
Ahora, sin embargo, Washington considera insuficiente la fórmula alcanzada con Mauricio y reclama modificaciones antes de respaldarla.
El trasfondo histórico
La disputa por Chagos tiene además un componente colonial.
El Reino Unido mantuvo el control del archipiélago cuando Mauricio obtuvo su independencia en la década de 1960. Miles de habitantes de las islas fueron desplazados posteriormente, y desde entonces los chagosianos han reclamado el derecho a regresar y compensaciones.
En 2019, la Corte Internacional de Justicia sostuvo que la administración británica del archipiélago debía terminar y que la separación de Chagos de Mauricio había sido contraria al derecho internacional.
El acuerdo firmado en 2025 buscaba precisamente resolver esa disputa y, al mismo tiempo, preservar la utilización militar de Diego García.
Una negociación que vuelve a abrirse
El escenario actual deja al Reino Unido frente a una negociación compleja: mantener la alianza estratégica con Estados Unidos, avanzar en una solución con Mauricio y garantizar el futuro de la base militar de Diego García.
Burnham aseguró que buscará una salida junto a Washington y Mauricio, mientras que Streeting reconoció que Londres deberá modificar el acuerdo para conseguir el respaldo estadounidense.
Por ahora,