Acueducto Alto Albardón: OSSE rescindió el contrato por graves incumplimientos y deberá definir cómo terminar la obra
El proyecto había sido presentado en 2020 con más del 90% de avance y tenía como objetivo llevar agua potable a más de 30.000 habitantes. OSSE detectó fallas técnicas durante las pruebas de funcionamiento y decidió rescindir el vínculo con Hormigones de Cuyo S.A. Ahora ejecutará las garantías y prepara una nueva contratación.
El Acueducto Alto Albardón volvió a quedar en el centro de la escena luego de que Obras Sanitarias Sociedad del Estado (OSSE) resolviera rescindir el contrato con la empresa Hormigones de Cuyo S.A., a la que atribuyó graves incumplimientos en la ejecución de los trabajos.
La decisión fue formalizada mediante una resolución publicada en el Boletín Oficial y abre una nueva etapa para una obra que había sido anunciada hace casi seis años como prácticamente terminada. En noviembre de 2020, el proyecto había sido presentado con más del 90% de avance, pero nunca llegó a entrar en funcionamiento pleno.
Una obra pensada para abastecer a más de 30.000 habitantes
El Acueducto Alto Albardón fue proyectado dentro del Plan Director de Agua Potable de San Juan con el objetivo de reforzar el suministro en una zona de crecimiento poblacional y productivo.
El proyecto contemplaba dos perforaciones de aproximadamente 150 metros de profundidad en Las Tapias, unos 7 kilómetros de cañerías, cisternas de almacenamiento y estaciones de rebombeo.
La infraestructura debía permitir mejorar el abastecimiento de sectores como Campo Afuera y el barrio Néstor Kirchner, además de extender el servicio hacia el Parque Industrial, el Autódromo y emprendimientos hoteleros de la zona.
Las fallas que terminaron provocando la rescisión
Según los fundamentos de la resolución, el conflicto quedó expuesto con mayor claridad durante las pruebas realizadas hacia fines de 2025.
Las áreas de Inspección y Mantenimiento de OSSE detectaron severas deficiencias técnicas que, de acuerdo con el organismo, comprometían la seguridad operativa y la confiabilidad del sistema.
En septiembre de 2025 se había otorgado un Acta de Recepción Provisoria con observaciones, lo que implicaba que todavía quedaban trabajos y correcciones pendientes.
La empresa debía solucionar esas observaciones dentro de los plazos establecidos. Sin embargo, OSSE sostuvo que los trabajos no fueron completados. Posteriormente se enviaron cartas documento e intimaciones notariales y se otorgó un último plazo de 45 días, que venció a mediados de 2026.
Una vez cumplido ese período, las inspecciones determinaron que continuaban pendientes buena parte de los trabajos considerados críticos. Ante ese escenario, OSSE decidió poner fin al vínculo contractual.
OSSE ejecutará las garantías y analiza acciones legales
La rescisión no se limitará a la finalización del contrato.
La resolución dispone que OSSE avance con la ejecución de las pólizas de Seguro de Caución correspondientes al cumplimiento contractual.
Además, se notificará al Registro de Licitadores de la Provincia para que se analice la situación de la empresa y las posibles sanciones que correspondan.
El organismo también dejó planteada la posibilidad de iniciar acciones legales por daños y perjuicios, mientras se busca establecer las responsabilidades derivadas de los incumplimientos señalados en el expediente.
Una obra que fue anunciada con más del 90% de avance en 2020
Uno de los puntos que vuelve especialmente relevante la situación es el tiempo transcurrido desde el anuncio de la obra.
En 2020, el Acueducto Alto Albardón había sido presentado como un proyecto con más del 90% de ejecución y próximo a finalizar.
Sin embargo, el sistema no llegó a prestar el servicio esperado y posteriormente continuó apareciendo como una infraestructura pendiente de completar. El contraste entre el porcentaje de avance anunciado entonces y las deficiencias detectadas durante las pruebas de funcionamiento es ahora uno de los aspectos centrales del caso.
La situación también muestra que el porcentaje de avance físico de una obra no necesariamente significa que la infraestructura esté en condiciones de operar: en este caso, las observaciones técnicas terminaron impidiendo su puesta en funcionamiento pleno.
Qué pasará ahora con el Acueducto Alto Albardón
La rescisión del contrato no implica que OSSE abandone definitivamente el proyecto.
El organismo deberá realizar ahora un relevamiento e inventario de toda la infraestructura existente para determinar cuál es el estado real de las perforaciones, cañerías, cisternas, estaciones de bombeo y demás componentes.
Con esa información se establecerá qué trabajos faltan, qué reparaciones son necesarias y cuál será el costo para completar la infraestructura.
Posteriormente, OSSE prevé avanzar con un nuevo proceso de contratación que permita ejecutar las tareas pendientes y finalmente poner en funcionamiento el acueducto.
Mientras ese proceso no concluya, el objetivo original seguirá pendiente: que una obra diseñada para mejorar el abastecimiento de agua potable de miles de vecinos de Albardón pueda finalmente entrar en servicio.
La nueva etapa estará marcada, además, por el proceso administrativo y legal iniciado contra la contratista y por la necesidad de determinar cuánto falta realmente para que el proyecto pueda cumplir con la función para la que fue construido.