Le dijeron que tenía un tumor cerebral terminal y recibió quimioterapia durante 11 años: ahora denunció al hospital
Becky Jones tenía 21 años cuando recibió el diagnóstico. Más de una década después descubrió que nunca había tenido cáncer, sino una inflamación cerebral que, según una revisión médica, podía haberse tratado con esteroides. Ahora inició acciones legales junto a otros pacientes contra un hospital del Reino Unido.
Una joven británica que pasó 11 años recibiendo quimioterapia por un supuesto tumor cerebral terminal descubrió que el diagnóstico que recibió cuando tenía 21 años era equivocado. Ahora, Becky Jones inició acciones legales contra el hospital donde fue atendida y asegura que aquel error médico cambió por completo su vida.
Jones fue diagnosticada en el Hospital Universitario de Coventry, en Reino Unido, cuando apenas comenzaba su vida adulta. Según relató, un especialista le comunicó que padecía un tumor cerebral terminal y que le quedaban pocos meses de vida.
A partir de ese momento comenzó un tratamiento prolongado con temozolomida (TMZ), un medicamento utilizado en determinados tratamientos contra tumores cerebrales. La mujer aseguró que durante años le dijeron que necesitaba continuar con la quimioterapia para mantenerse con vida.
Durante 11 años creyó que tenía cáncer
El diagnóstico modificó completamente los proyectos personales de Jones. Según su testimonio, el tratamiento le provocó diferentes malestares y la llevó a alejarse de familiares y amigos.
También abandonó proyectos relacionados con su carrera profesional debido a la convicción de que padecía una enfermedad terminal.
“Me dijeron una y otra vez que sin la quimioterapia moriría”, relató Jones a la BBC, según las publicaciones que reconstruyeron su caso.
Durante todo ese período, la paciente continuó con el tratamiento pese a que, según contó posteriormente, en los estudios realizados no siempre aparecía evidencia clara de un tumor cerebral.
A los 34 años descubrió que el diagnóstico era incorrecto
El giro en su historia llegó en 2025, cuando una revisión independiente de casos relacionados con el médico que la había tratado permitió revisar nuevamente su diagnóstico.
Según esa revisión, Jones nunca había tenido un tumor cerebral. Lo que presentaba era una inflamación cerebral que podría haberse tratado con esteroides, de acuerdo con la información difundida por la BBC y recogida por TN.
La revelación llegó cuando Jones tenía 34 años, después de haber pasado prácticamente toda su vida adulta bajo la convicción de que padecía una enfermedad mortal.
“Me arruinó la vida”, expresó al describir las consecuencias que tuvo el diagnóstico y el tratamiento sobre su vida personal.
Una demanda que involucra a más de 40 pacientes
El caso de Jones no sería el único. Más de 40 pacientes iniciaron acciones legales contra la Fundación de los Hospitales Universitarios de Coventry y Warwickshire (UHCW), a la que cuestionan por tratamientos oncológicos que consideran prolongados o innecesarios.
Las denuncias están vinculadas con la atención brindada por el profesor Ian Brown, médico del Hospital Universitario de Coventry.
En el caso de Jones, según la información publicada, Brown le habría indicado que debía tomar temozolomida de por vida. TN señala que las guías médicas contemplan para determinados casos un esquema de seis ciclos durante seis meses, aunque la duración del tratamiento depende de la enfermedad y de las circunstancias clínicas de cada paciente.
Las consecuencias de un tratamiento que nunca necesitó
La quimioterapia utiliza medicamentos destinados a destruir células cancerosas o impedir su multiplicación y puede producir efectos secundarios, algunos de los cuales pueden aparecer incluso meses o años después del tratamiento.
En el caso de Jones, el impacto no habría sido solamente físico. Según su testimonio, el diagnóstico condicionó decisiones personales, familiares y laborales durante más de una década.
Ahora busca que la Justicia determine las responsabilidades correspondientes y que su caso sea tenido en cuenta junto con el de otros pacientes que también denunciaron haber recibido tratamientos que, según sus reclamos, no necesitaban.
La causa se encuentra en desarrollo y las acusaciones deberán ser analizadas y acreditadas dentro del proceso judicial. La investigación podría determinar cómo se produjo el error diagnóstico y qué controles médicos existieron durante los años en que Jones permaneció bajo tratamiento.